Gobierno Socialista de Nikita Kruschev en Rusia La Destanilizacion



Gobierno Socialista de Nikita Kruschev en Rusia

La muerte de Stalin, en 1953, significó un cambio en la evolución política de la unión Soviética. En el XX Congreso del PCCJS el nuevo Secretario General del Partido Comunista, Nikita Kruschev, renunció a las tesis estalinistas y denunció el culto a la personalidad y los crímenes del período anterior. Tal y como se ha visto en el tema 12, entre 1956 y 1964 se produjeron en la URSS cambios importantes, aunque la esencia de la organización del poder soviético se mantuvo.

Después de la caída de Kruschev, en 1964, un nuevo dirigente, L. Bréznev, inició otra etapa que paralizaba la experiencia reformista de Jruschev. Este giro significó la victoria del aparato del Estado y del Partido sobre los defensores de las reformas del período anterior.

En la URSS, esta larga etapa estuvo dominada por el inmovilismo, y el período de Bréznev (1964-1982) supuso un nuevo reforzamiento del culto a la personalidad y la afirmación de la tendencia a la centralización política y a la uniformidad. Los organismos dirigentes del Partido se consolidaron como el único círculo de decisión que se imponía en la Administración y en el conjunto de la sociedad.

La era  Kruschev: La destatinizacion, emprendida por Nikita Kruschev en reprobación de la ola de terror impuesta por el gobierno del antiguo líder (Stalin) y en reconocimiento de los errores de ese gobierno en materia económica, dio paso al comienzo de una nueva era en la Unión Soviética.

Al iniciar Kruschev el camino hacia la distensión internacional y la coexistencia pacífica con el bloque occidental, abrió el país al exterior y lo introdujo en el mundo moderno.

En el marco de lo que se llamó «socialismo real”, el nuevo líder soviético se proponía alcanzar e incluso superar a Estados Unidos en un lapso de diez o doce años, tanto en el aspecto tecnológico como en el económico.

A pesar del éxito internacional que obtuvo la Unión Soviética con el lanzamiento del Sputnik en 1957 adelantándose a los Estados Unidos, y de las expectativas progresistas derivadas de la conquista espacial, pronto se hizo evidente el estancamiento de la URSS en materia económica.

Dentro de la economía planificada, el nuevo programa de Kruschev implicaba una reforma destinada a elevar el nivel de vida, resolver la crisis de vivienda y desarrollar la iniciativa de los trabajadores dentro de ciertos límites, en una especie de vuelta a la NEP de Lenin, en la confianza de que los trabajadores utilizarían con responsabilidad la autonomía, una especie de democratización social que el gobierno les ofrecía.

Pero el programa no tuvo éxito; para 1963 sólo se había conseguido triplicar la burocracia sin que pudiera observarse adelanto alguno en la producción.

Por el contrario, en ese año la situación de la agricultura era dramática debido no sólo a los efectos naturales de una sequía, sino a la manera irresponsable en que la burocracia utilizó equivocadas técnicas agrícolas que provocaron una catástrofe ecológica.El pueblo soviético padeció una terrible crisis de alimentos y el hambre solamente pudo evitarse gracias a las importaciones masivas de cereales del mundo capitalista.



En los primeros años de la década de 1960, el gobierno de la URSS enfrentaba varios problemas: las dificultades económicas manifiestas en el estancamiento de los salarios y la inflación, las crecientes demandas de la sociedad, los problemas dentro del bloque, y en el exterior, la ruptura con China y Albania, la creación del movimiento de los no alineados y las consecuencias de la crisis de los misiles en 1962.

La falta de una respuesta adecuada frente a ese conjunto de problemas desbordó la capacidad de liderazgo de Kruschev y precipitó su caída.

A comienzos de 1964, el líder soviético había perdido la confianza del pueblo y tampoco contaba ya con la adhesión de la burocracia, la que se opuso a un plan de reforma política propuesto por él. En octubre del mismo año, Kruschev era despojado de su cargo.

Hacia 1960 los países socialistas habían sufrido profundas transformaciones, entre las que destacan un gran proceso de urbanización y de terciarización y un progreso del nivel de vida, sobre todo teniendo en cuenta que los países socialistas partían de unos niveles de renta que eran los más bajos de Europa. Este proceso de mejora se notó especialmente en los aspectos sanitario y educativo, ya que la socialización de la medicina permitió alcanzar una notable disminución de la mortalidad y un alto nivel de salud.

En el campo educativo, además de la desaparición casi tal del analfabetismo, se consiguió la escolarización completa de la población infantil y juvenil, mientras que las posibilidades de acceso a la enseñanza superior se ampliaron notoriamente.

En cierta medida, la URSS, y también los países del bloque socialista, accedieron a un nivel más alto de consumo individual (electrodomésticos, televisores, etc.), pero la falta  de bienes de consumo y las dificultades de abastecimiento fueron problemas graves para la sociedad se soviética. También en el sector de la vivienda había graves carencias, sobre todo por su escasez, sus reducidas dimensiones y la deficiente calidad de la construcción. En 1960 había aún un 60% de familias que tenían que compartir el baño y la cocina con otros inquilinos.

La creación de grandes complejos industriales consolidó el predominio de los elementos directivos y planificadores de la economía en general y de las grandes empresas en particular. Este sector social, que disponía se disponía de un poder económico importante, estaba íntimamente ligado a los aparatos del Estado y del Partido y se convirtió en el grupo social más poderoso y con más privilegios de la URSS.

ALGO MAS… La «desestalinización» se llevó a cabo rápida y eficazmente en los cuadros del partido y el ejército. Se incrementó la liberalización económica y se inició una política exterior más flexible y con más iniciativas diplomáticas, llevada en muchas ocasiones de un modo directo por Kruschev. El lema de esta política fue la «coexistencia pacífica». En la visión de Kruschev, el mantenimiento de la paz y del status quo no estaba reñido con las rupturas, incluso «espectaculares» y la «emulación» entre el campo capitalista y el socialista, no sólo en los terrenos político o ideológico, sino también en el económico, técnico, militar, etcétera.

Las luchas internas en los partidos comunistas se trasladaron a los países del bloque socialista, y provocaron la desestabilización del sistema político en aquellos países donde la construcción del socialismo había generado mayor descontento. En Hungría y Polonia surgieron movimientos de protesta que, por la acción de los antiguos políticos desplazados por los comunistas, se transformaron en auténticas insurrecciones dominadas finalmente por la intervención de las tropas soviéticas.

Por su parte, Yugoslavia, bajo la dirección del mariscal Tito, había impuesto un modelo de desarrollo particular, mezclando elementos socialistas con otros nacionalistas, lo cual lo llevó a la ruptura con Moscú y a abandonar el bloque soviético en 1948.



Si bien China, bajo la dirección de Mao Tse Tung, había mostrado en ciertos momentos sus discrepancias hacia ciertas directrices emanadas de la Unión Soviética, fue a partir de la dinámica suscitada en 1956 dentro del bloque socialista cuando su distanciamiento sería mayor. De 1960 a 1962 las críticas de los dirigentes chinos a la Unión Soviética se centraron en dos puntos principales: 1. el tratamiento que Kruschev dio a la figura de Stalin, que los chinos consideraron injusto, aunque no dejarían de admitir ciertos errores en el antiguo dirigente soviético, y 2. la política de acercamiento a Estados Unidos, renunciando a apoyar las luchas de liberación del Tercer Mundo.

En 1960 el abandono de los técnicos soviéticos de China fue un claro síntoma de la ruptura. Los chinos acabarían por calificar a Kruschev y a los dirigentes de la Unión Soviética como «revisionistas». Los años siguientes demostraron que, en realidad, se trataba de dos formas muy diferentes de concebir el socialismo.

Fuente Consultada:
El Gran Libro del Siglo XX de Clarín –
El Mundo Moderno y Contemporáneo de Gloria Delgado
Atlas de la Historia Universal -Hacia el Siglo XXI – The Times

https://historiaybiografias.com/archivos_varios5/estrella1_bullet.png

ocio total

juegos siete diferencias
imagen truco limonimagen cazar serpienteimagen depositos acertijo


noparece

fotos

creencias

anticonceptivos

mujeres

actitudes

actitudes


puzzles


------------- 000 -----------

imagen-index

------------- 000 -----------