Vida de los Anfibios Caracteristicas Respiración Clasificación



Características  de los Anfibios, Respiración, Clasificación

En su infancia todos los anfibios viven dentro del agua, pero ninguno de ellos reside en el mar en la fase adulta. El anfibio es una transición o paso de la vida puramente acuática y propia del pez a la terrestre del reptil. La diferencia entre ambos, sin embargo, es clara y evidente. Aunque al nacer respiren por branquias como los peces, su metamorfosis les lleva a la vida aérea.

En cambio, a diferencia de los reptiles, su piel es siempre húmeda evidenciando así la necesidad de mantenerse en un ambiente con agua abundante. Sus larvas se diferencian claramente de un pez porque en ellas se halla bien definida una cabeza y el cuello. Su piel carece de escamas, pelos, plumas o cualquier otra formación, es delgadísima y está recubierta de mucosidad, circunstancia que para muchas personas es causa de violenta repugnancia.

Los primeros momentos de la vida de los anfibios son tan semejantes a los de un pez que incluso presentan línea lateral, carecen de párpados y están dotados de una cola o aleta caudal impar.

Por estas razones lo más interesante de un anfibio es el aparato respiratorio. Es admirable cómo una rana permanece al sol durante horas enteras, respirando aire atmosférico y luego se zambulle y se mantiene bajo la superficie del agua durante largo tiempo. Parece como si estos animales hubiesen sido creados para gozar de las ventajas de ambos elementos, el aire y el agua.

Anfibio: Rana

En los renacuajos es posible ver las hendiduras branquiales, idénticas casi a las de un pez y cubiertas apenas por un opérculo, aunque al principio son tan grandes que sobresalen de este opérculo y se denominan branquias externas.

Luego se reducen y finalmente se reabsorben, desapareciendo totalmente mientras se forma el pulmón. La respiración de los anfibios es algo asombroso. Del mismo modo que transforman las branquias en pulmones, son capaces de respirar a través de la piel, caso único en animales complejos. A una salamandra se le pueden extirpar los pulmones sin que muera.

La circulación también se transforma. Durante la primera fase, es parecida a la de los peces, pero en el animal adulto se asemeja más a la de los reptiles. La sangre arterial y venosa, aunque no bien separadas, apenas se mezclan en el corazón.

El esqueleto constituido por huesos bien diferenciados, presenta ya la estructura de los vertebrados completos. Se observa un cráneo, formado por varios huesos, y si bien las costillas son pequeñas y no llegan al esternón, la columna vertebral, formada por un considerable número de vértebras, es parte importantísima, primaria, del cuerpo.

Cuando los renacuajos se convierten en animales adultos aparecen los párpados para evitar la desecación del ojo y surgen las fosas nasales al servicio de la respiración, así como el oído que suele ser finísimo.

Por lo general los anfibios no gozan de muchas simpatías. El entomólogo Fabre en su volumen Los auxiliares, hizo una razonada alabanza de estos animales, verdaderos colaboradores del agricultor, pero los campesinos siguen aplastando a todos los que hallan a su alcance.



Aunque se alimentan de otros animales por ser carnívoros, el número de insectos dañinos que una rana o un sapo pueden devorar es considerable. Es cierto que su piel segrega una sustancia irritante, mas para que pudiese ocasionar molestias considerables al hombre sería preciso que se pusiera en contacto con alguna mucosa (ojos, labios, boca, etc.) ya que este líquido segregado no ejerce acción dañina sobre la piel. Del mismo modo sería necesario destruir multitud de leyendas completamente fantásticas como la de que los sapos escupen veneno y otras.

Las hembras suelen poner sus huevos en el agua, donde quedan algunas veces sin protección alguna. Al cabo de un tiempo, nacen las larvas que no tardan en convertirse en individuos adultos. Los anfibios suelen ser tan resistentes que sobreviven aun después de estar largo tiempo sin comer y soportando fríos intensos. Lo que más les perjudica es la falta de humedad. Es fácil procurarse un terrario, unido a un acuario, para observar su interesante vida y metamorfosis.

Los primeros animales que tuvieron patas, en épocas remotas, eran anfibios. Algunos llegaron a alcanzar gran talla. Así, la cabeza del Mastodonosaurus medía más de 1 m y su enorme cuerpo estaba dotado de unas placas óseas que debían darle un aspecto impresionante.

Lagartija

Las ranas, las lagartijas acuáticas o tritones, y las salamandras pertenecen a un grupo de animales llamados anfibios. Son vertebrados de temperatura variable (poiquilotermos) y, por lo general, tienen la piel húmeda y viscosa, y carecen de escamas. Esto les obliga a vivir en lugares húmedos, donde exista poco peligro de desecación.

Como decíamoa antes, los primeros anfibios debieron proceder de la evolución de peces de respiración aérea, quizá durante el período devoniano, hace unos 300 millones de años. Aunque los adultos son capaces de vivir en tierra firme, no son enteramente terrícolas. Deben volver al agua para criar. La mayoría de los anfibios que existen en la actualidad, aunque altamente especializados para otras costumbres, siguen teniendo una etapa de larva pisciforme (renacuajo), durante la cual viven en el agua.

Los anfibios de hoy pueden clasificarse fácilmente en tres grandes grupos, que veremos a continuación: a) Caudados, b) Apodos, y c) Anuros.

LOS CAUDADOS (URODELOS)
Pertenecen a este grupo los tritones, o lagartijas acuáticas, y las salamandras, es decir, los anfibios con cola. Suelen tener colores brillantes y su longitud varía desde unos cuantos centímetros hasta más de metro y medio (Salamandra gigante del Japón).

La mayoría de las especies, sin embargo, tiene menos de 30 centímetros de largo. Los huevos son fecundados dentro del cuerpo de la hembra y, normalmente, antes del apareamiento, el macho corteja a ésta de un modo complicado.

Las tritones del género Triturus, que se encuentran en Europa y en América, nos servirán como modelo para describir el típico ciclo vital de este orden zoológico.

Después del letargo invernal, los adultos —el macho con su llamativa librea nupcial— entran en el agua y comienzan a cortejarse. El macho hace alarde de su coloración y de la cresta de su cola y, pasado un rato, deposita un «paquete» de esperma.



Éste es recogido por la hembra en su cloaca (la abertura de los sistemas reproductor y secretor) y almacenado hasta que los huevos están maduros, conservándolos aislados o en pequeños grupos. Dichos huevos son recubiertos con un líquido pegajoso, que se hincha rápidamente en contacto con el agua y sirve para mantenerlos unidos a las hojas, pues la hembra normalmente, tapa los huevos colocándoles hojas encima.

La incubación de los renacuajos dura alrededor de dos semanas y, a partir del momento en que salen del huevo, empiezan a alimentarse de animales y plantas. Al principio carecen de miembros, teniendo, en cambio, branquias externas y membranosas y una ancha aleta caudal como los peces.

Al desarrollarse, van apareciendo las patas, y el renacuajo empieza a tener el aspecto de un adulto pequeño. Los pulmones evolucionan gradualmente y, durante el verano, las branquias desaparecen. Lo mismo ocurre con la aleta caudal. Hasta este momento las lagartijas acuáticas se han ido metamorfoseando (cambiando) para llegar al estado adulto. Los jóvenes adultos abandonan el agua, a la que pueden no volver durante varios años, es decir, hasta llegar a la madurez sexual. Los tritones adultos viven en lugares húmedos, alimentándose de babosas, gusanos e insectos.

Dentro de los anfibios con cola hay muchas variaciones de este ciclo vital. La Salamandra moteada europea es vivípara, es decir, alumbra las crías en vez de poner huevos. El apareamiento tiene lugar en tierra y los huevos se desarrollan en el interior de la hembra.

Salamandra moteada europea

Cuando los renacuajos van a nacer, la hembra entra en el agua. La Salamandra negra de los Alpes ha llevado el proceso a una etapa más avanzada, Los adultos no vuelven al agua nunca más. Los huevos evolucionan, pasan por la etapa de renacuajos y se convierten en diminutos adultos, antes de dejar el cuerpo de la madre, siendo así suprimido el período de libertad larvaria.

Varios tipos de salamandras depositan sus huevos en suelos húmedos, debajo de pieriormente dicho muestra cómo las salamandras han llegado a ser completamente terrestres; sin embargo, otras especies evolucionaron de distinto modo, siendo, en la actualidad, completamente acuáticas. Las formas acuáticas conservan a menudo caracteres larvarios, tales como las branquias externas, aun en la etapa adulta.

El Necturus, o Cachorro del fango, conserva las branquias externas, teniendo además unos diminutos pulmones. En otras especies, los miembros no se desarrollan totalmente. Los ajolotes de México (Ambystoma tigrinum) pueden no llegar a adquirir completamente los caracteres del adulto: les es posible alcanzar la madurez sexual y reproducirse sin una metamorfosis previa.

APODOS O GIMNOFIONOS
Estos anímales, cuyos nombres no son muy conocidos, viven sólo en los trópicos. Muestran un aspecto parecido a grandes lombrices grises, carecen de extremidades, teniendo solamente unos diminutos ojos atrofiados y ocultos bajo la piel. Poseen, además, escamas pequeñas epidérmicas, característica que no tienen los otros anfibios.

La mayor parte de ellos construyen sus madrigueras en terrenos húmedos, aunque algunos viven en el agua. Los huevos son de gran tamaño y ios depositan en el agua o en el suelo húmedo; sin embargo, algunas especies son vivíparas. El estado de larva libre puede no existir, como en algunas salamandras.

ANUROS
Estos animales —las ranas y sapos— están muy diferenciados y evolucionados, y se extienden por todo el mundo. Hay especies arbóreas, otras completamente acuáticas (la mayoría de las formas típicas) y otras que viven en madrigueras. El apareamiento tiene lugar, por lo común, en el agua, y los huevos son fecundados inmediatamente después del desove.



El ciclo vital de la mayoría de las especies sigue, en general, la trayectoria de la rana común. Existen especies que depositan sus huevos en la tierra húmeda, transcurriendo el período larvario dentro de ellos, de los que salen ya diminutas ranas. En algunas especies los individuos nacen ya capaces de valerse por sí mismos. Entre los sapos se observan interesantes ejemplos de amor paternal.

El Sapo partero, que se encuentra en la Europa meridional, aparea en tierra. Los huevos, puestos en «ristras», quedan luego arrollados alrededor de las patas del sapo macho. Durante dos o tres semanas los renacuajos se desarrollan dentro de los huevos; al cabo de ese tiempo el sapo entra en el agua, donde los deposita. Los renacuajos pronto salen de los huevos y se desarrollan normalmente.

Sapo Partero

El Sapo de Surinam, o Pipa americana, de Sudamérica, es completamente acuático, pero sus renacuajos no pueden nadar libremente. Una vez puestos los huevos, son pasados a la espalda de la hembra, donde se introducen dentro de pequeñas cavidades. Unos repliegues de la piel recubren cada cavidad, formando una «tapa», y los renacuajos completan su vida larvaria dentro de sus «fositas».

Sapo Pipa Americano

Cuando salen de ellas son ya diminutas reproducciones de sus padres. Algunas especies de ranas y de sapos construyen nidos para guardar sus huevos, pero la mayoría de las especies los dejan a merced de los peces, patos y otros animales, por lo cual sólo una pequeña cantidad alcanza la madurez.

ALGO MAS…
EL CICLO VITAL DE LA RANA COMÚN
Las ranos adultas transcurren los fríos meses del invierno en una etapa de inactividad, ocultas debajo de los troncos y las piedras o enterradas en el lodo. Al comienzo de la primavera salen del letargo y vuelven al agua. Habitualmente, son los machos los que regresan primero, y atraen a las hembras croando.

El apareamiento tiene lugar allí, sin ningún cortejo previo. Cuando la hembra descarga sus huevos, el macho esparce esperma sobre ellos, realizándose la fecundación. Los huevas son recubiertos con una gelatina que se hincha rápidamente al contacto con el agua.

Por medio de ella se conservan agrupados y protegidos. Después de la fecundación, cada célula o huevo empieza a dividirse y, en pocos días, la negra esfera se alarga, desarrollando una eabeza y una cola. Los renacuajos tardan en nacer aproximadamente diez días, y se fijan a una planta mediante una secreción viscosa. No tienen aún completamente formada la boca, y los jóvenes renacuajos se alimentan con las sustancias de reserva del huevo.

ciclo de nacimiento de la rana común

Unos tres días después del nacimiento la boca, ya formada, se abre y empiezan a alimentarse con algas. En estos tres días se han desarrollado también un par de delicadas branquias externas. Durante las semanas inmediatas, el renacuajo crece rápidamente, y tienen lugar en él importantes cambios, tanto internos como externos. Se forman las branquias internas. Éstas son aberturas respiratorias, que comunican la boca y el exterior.

Un pliegue de la piel (el «opéreulo») los cubre entonces, y se abre un nuevo orificio (el «espiróculo») en el lado izquierdo. Las branquias externas desaparecen y, aunque diferenciado por su gran cabeza, el renacuajo se asemeja a un pez. Sin embargo, pronto empiezan su crecimiento las patas. Las traseras aparecen primero, porque las extremidades delanteras están cubiertas por e! opéreulo.

La extremidad delantera izquierda surge a través del espiróculo, seguida por la pata derecha, que emerge a través del opéreulo. Para entonces, los pulmones ya están formados y los renacuajos empiezan a respirar aire en la superficie. Ya se alimentan con sustancias animales (larvas de insectos, por ejemplo), y la boca se agranda.

Según crecen las patas la cola se va acortando, y la típica configuración de la rana empieza a mostrarse con claridad. La rana ha terminado su metamorfosis y se ha convertido en individuo adulto. Ya puede dejar el agua y vivir entre una vegetación húmeda, alimentándose de insectos, babosas y gusanos.

El proceso total, desde la fecundación del huevo hasta el fin de la metamorfosis, tarda unos tres meses en realizarse, pero todavía la pequeñe roña necesitará tres o cuatro años para llegar a le madurez y ser capaz de reproducirse.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N°70 Enciclopedia de la Ciencia y La Tecnología
Enciclopedia CONSULTORA Tomo N°2 Seres Vivos Los Anfibios

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