Biografia de Kublai Kan Historia de su Imperio y Conquistas en China



Biografia de Kublai Kan
Historia de su Imperio y Conquistas en China

INTRODUCCION: Kublai Kan supo romper con el pasado y forjó un verdadero imperio chino. Pretendió extender su dominio hasta todos los confines. Su obra se apoyaba en su personalidad y desapareció con él.  Fue Gengis Khan, abuelo de Kublai, quien inició las grandes campañas mongoles que sembraron el terror y la destrucción e implicaron la pérdida de incontables vidas. Gengis y sus hijos unieron a las diversas tribus nómadas y mongoles que ocupaban el Asia Central y condujeron a sus ejércitos invasores por el oeste hasta el Adriático y hacia el este a través del norte de China.

Las conquistas más alejadas, especialmente en Europa, fueron pronto abandonadas, pero la familia real mongol empezó a organizar las tierras y los pueblos que había conquistado en Asia para formar un imperio personal. Sin embargo, a medida que iban cayendo bajo dominio mongol las zonas más densamente pobladas de China surgían problemas de pacificación y administración cada vez más complicados.

El imperio no se componía ya tan sólo de extensos terrenos de pasto y de tribus nómadas en constante desplazamiento: ahora incluía pueblos y ciudades, agricultores, eruditos y comerciantes con una larga tradición cultural tras ellos…..entonces,…. ¿Cómo podrían gobernar su nuevo imperio los rudos guerreros mongoles, enormemente incultos en comparación con los chinos, sin quedar asimilados por sus subditos?.

Y si Kublai se convertía en un dictador más chino que mongol,…. ¿en qué medida afectaría a sus relaciones con la rama de la familia imperial que había quedado en las estepas, guardando las antiguas tradiciones mongoles?.

De hecho Kublai dió la espalda a su anterior modo de vida y se transformó en un verdadero emperador chino.

Como era de esperarse sus aliados mongoles y los extranjeros que habían llevado consigo para ayudarles en el gobierno de China se mantenían totalmente apartados de la población nativa.

El reinado de Kublai marcó una época de gran prosperidad para el país, pero provocó una ruptura irreparable con los mongoles que habían quedado en la patria y perdió para siempre la obediencia de los mongoles islamizados de Persia.

kublai kan mongol

Kublai Khan, al frente de su ejército, atraviesa un río sobre un puente de barcas durante sus campañas en el sur de China. .3 conquista total quedó terminada en 1279. Retrato del emperador Kublai (1215-1294), -reraato del gran Gengis, fundador de la dinastía mongol en China y reconocido como -no de los grandes caudillos de la historia.

BIOGRAFIA E HISTORIA DE SUS CONQUISTAS:
Un alumno de Confucio:
Kublai nació en 1215; su padre, Tule, era el cuarto hijo de Gengis Khan. No obstante, hasta 1251 no empezaría a desempezar un papel de importancia en. la extensión y organización del imperio mongol.



Aquel año su hermano Mangu, que acababa de ser elegido khagan o emperador, decidió proseguir la conquista de China y ordenó a Kublai que se hiciese cargo de las responsabilidades militares y civiles en las tierras situadas al sur del desierto de Gobi.

Aquello suponía la incorporación de diversas zonas —por ejemplo la parte septentrional de China ya conquistada, antaño gobernada por la dinastía Chin, y el antiguo reino de Hsi-Hsia en el oeste— y la conquista militar del sui de la China, todavía bajo la dinastía Sung.

La primera gran campaña contra Sung se inició en 1252: Kublai la dirigió hacia el sur, a través de la actual provincia de Yunan, con el propósito de atacar a Sung por el flanco.

Cuando los mongoles tomaron la ciudad de Tali, Kublai abrigaba el firme propósito de pasar a cuchillo a toda su población en represalia por el asesinato de sus embajadores, como habría hecho Gengis Khan. Pero sus consejeros chinos lograron disuadirle; esta muestra de humanitarismo, que se repetiría en la conquista de casi todas las ciudades de la China meridional, indica hasta qué punto se habían civilizado los mongoles en el transcurso de dos generaciones.

A diferencia de sus antepasados, Kublai detestaba la matanza inútil y siempre ordenada a sus generales que se comportasen con moderación. Es probable que en su actitud influyese su profundo interés por los ideales del gobierno y la filosofía de Confucio, puesto que ya en 1235 había empezado a reunir en torno suyo a un grupo de asesores chinos que le familiarizaron con sus tradiciones.

Hizo que los jóvenes mongoles se formasen en el saber confuciani.sta y organizó su dominio personal en el valle del río Wei según el estilo chino, lo mismo que más tarde organizaría todo el imperio.

Todavía no era emperador, pero en la primera de sus muchas guerras «coloniales» Kublai se comportaba ya más como chino que como mongol.

Ya no sólo le importaba, como a Gengis Khan, extender las conquistas mongoles: al parecer le impulsaba el fuerte deseo de restablecer la influencia política y cultural china sobre las zonas del sur y el este asiáticos pertenecientes a la esfera china.

Conquistó Tali, pero no la arrasó. Confirmó a su rey como príncipe subordinado con el título indio de maharajá y nombró un gobernador mongol para que ejerciese la autoridad real. Tali quedó así incorporada al imperio mongol con un mínimo de violencia y, a partir de entonces, permaneció firmemente leal a los emperadores mongoles.

Tras la ocupación de Tali, Mangu llamó a Kublai a su lado y le asignó un mando subordinado. Durante cierto tiempo se ocupó de la administración de sus territorios, pero pronto se le asignaría otra importante tarea: la fundación y establecimiento de una nueva capital para el imperio.



Mangu se había dado cuenta de que Karakorum, capital de Ogdai (khan mongol desde 1229 hasta 1241) y fundada tan sólo en 1235, quedaba demasiado aislada, demasiado distante del nuevo centro de gravedad del imperio.

Kublai fijó el nuevo emplazamiento en lo que hoy es la Mongolia Interior, cerca de la actual Dolon-nor. Allí inició la construcción de un palacio llamado Kaiping y más tarde Shangtu, la «Capital Superior».

Sin embargo, Shangtu nunca llegaría a ser una capital imperial. Kublai sólo la utilizaría como residencia estival; en 1264 trasladó el centro administrativo de su imperio a Yenching, en el interior de la propia China, que más tarde se llamaría Tatú: la «Gran capital».

Tatú, la que Marco Polo conoció por su nombre tártaro de Khan-balik, se convertiría en la actual Pekín.

kublai con marco polo

Sentado en su trono, Kublai entrega a Marco Polo las tablillas que le autorizan a viajar por el territorio chino. No es extraño que las maravillas que éste relatara pareciesen a sus contemporáneos producto de su fantasía.

«Ta Yuan»
Todavía estaba muy lejana la conquista del imperio Sung cuando acaeció la muerte de Mangu, en 1259. La costumbre mongol exigía que los príncipes reales se reuniesen para elegir nuevo emperador: fue el cumplimiento de este requisito y no otra cosa lo que salvó a Europa de la invasión total en 1241, cuando la muerte de Ogdai obligó a los mongoles a retirarse precipitadamente.

En principio Kublai pareció reacio a abandonar la campaña contra Sung para tomar parte en la elección del sucesor de Mangu; pero entonces llegaron hasta él rumores de que su hermano Arik-buga, apoyado por cierto número de príncipes fieles al antiguo sistema de vida, intentaba hacerse elegir en Karakorum.

Por lo tanto Kublai acordó un armisticio con Sung y regresó a Yenching a principios de 1260. Desde allí se abrió paso hasta Kaiping, donde fue proclamado emperador el 5 de mayo. Diez días más tarde anunció su nombramiento en un edicto redactado en lengua china; en el mismo año proclamaría el título chino de su reinado con el que habrían de numerarse los años del mismo.

Posteriormente, en 1271, estableció formalmente la dinastía mongol bajo el nombre chino de «Ta Yuan», esto es, «El Gran Principio».



Los miembros de su familia le disputaron el derecho a la sucesión durante todo su reinado. Al apoderarse Kublai del imperio provocó un agudo conflicto con Arika-buga poniendo de manifiesto la escisión latente en el mundo mongol entre los que, como él veían un futuro de signo chino y los que lamentaban el abandono de la antigua y ruda vida de la estepa y la adopción de una cultura extraña. Indudablemente las ambiciones personales debieron tener parte muy significativa en la querella.

Pronto estallaría la guerra cor. Arik-buga, que en 1260 se había proclamadc a sí mismo emperador en Karakorum con el apoyo de varios príncipes, entre ellos Kaida. nieto del emperador Ogdai.

Cuatro años más tarde Arik-buga era derrotado y hecho prisionero. Pero Kaida no cejó jamás en su hostilidad y es probable que las guerras civiles que provocó en el norte constituyesen una amenaza más grave para la supervivencia del imperio mongol que los fracasos totales o parciales de las campañas de Kublai en el sur y contra los pueblos extraños del otro lado del mar.

Kaida constituyó su propio khanato en el Asia Central con sus posesiones personales en la región de Tarbagatai y la anexión de parte del khanato de Jagati, hijo de Gengis. Tras proclamarse emperador atacó a Kublai.

La primera guerra tuvo lugar en 1275; en 1287 Kaida formó una nueva coalición de príncipes. Su aliado Nayan fue derrotado por el propio Kublai que, al iniciar la campaña, contaba setenta y dos años de edad. Kaida no llegó nunca a intervenir en los asuntos de China; sin embargo, siguió siendo dueño de Mongolia y del Turkestán y sobrevivió a Kublai.

Su derrota final y su muerte tendrían lugar en 1301.

Una grieta en la unidad imperial: Considerado desde la perspectiva actual, el reinado de Kublai marca un punto crucial en la historia de los mongoles: el momento en el que las nuevas conquistas militares resultaban inútiles y a veces irrealizables, y el momento en el que empezó a resquebrajarse la unidad imperial.

Las ramas más alejadas — la Horda de Oro en el sur de Rusia y el reino de los Ilkhan en Persia— y el khanato central perseguían los intereses propios de cada cual, intereses muy diversos a causa de las grandes distancias que les separaban y, tras la conversión de los Ilkhan al islamismo, también a causa de la incompatibilidad religiosa.

El emperador de Tatú no podía soñar ya en mantener su dominio sobre toda el Asia central y oriental.

Vemos, pues, a Kublai haciendo la guerra en el norte contra el mismo pueblo de las estepas de donde él procedía. En el sur y allende las fronteras, su reinado estuvo marcado por las guerras colonialistas al servicio del esplendor y los intereses chinos.

A pesar de su declarada aversión por la violencia, debió abrigar la intención de reducir a todos los reinos circundantes a un estado de dependencia bajo la supremacía china. En distintos momentos se exigió el reconocimiento de esta relación, simbolizado en la entrega de tributos, a Birmania; Annam y Champa en el actual Vietnam; Java y, en el este, a Japón.

En efecto, algunos de aquellos reinos, entre ellos Annam, enviaron a Tatú delegaciones portadoras de tributos, pero aquello no impidió’ que los ejércitos mongoles sufriesen ciertas derrotas espectaculares durante sus -.ninterrumpidas campañas.

Las flotas invasoras enviadas a Japón entre 1274 y 1281 quedaron prácticamente aniquiladas, si bien es verdad que su fracaso se debió tanto a las tormentas adversas como a la resistencia japonesa.

Kublai proyectó nuevas invasiones para 1282 v 1285, pero los desastres militares en el sur le obligaron a abandonar la aventura japonesa; evidentemente, la expansión mongol había alcanzado su cénit al mismo tiempo que se aproximaba el fin de su reinado.

La paz mongol
Aun así, el reinado de Kublai debió parecer a sus contemporáneos un período de firme expansión y grandes realizaciones, sobre todo en el aspecto comercial. Probablemente las guerras coloniales representarían un problema menor; los mongoles habían pacificado toda el Asia y, según cuentan las crónicas, durante los breves años de la «paz mongol» una muchacha podía atravesar todo el imperio llevando una diadema de oro en la cabeza sin que nadie la molestase.

Kublai extendió el sistema de caminos de posta por toda Asia; reconstruyó el Gran Canal que unía el norte y el sur de China y que permitía aprovisionar el norte y promovió el uso del papel moneda que, en principio, favoreció la expansión del comercio; pero que, naturalmente, también contribuyó a producir la inflación.

La fuente de información más preciosa sobre la vida y el tiempo de Kublai Khan es el famoso libro del viajero veneciano Marco Polo, que vivió en China diecisiete años. Kublai fue para él el mayor de los gobernantes «puesto que, en cuanto a número de subditos, extensión de territorios y total de sus rentas, sobrepasa a cualquier otro soberano del mundo, habido o por haber; además, nadie fue jamás servido con tan fiel obediencia».

Bajo Kublai predominó en China la tolerancia religiosa. Ninguna religión extraña fue perseguida, probablemente más por indiferencia que por convicción.

En lo tocante al gobierno, Kublai siguió los principios del confucianismo; pero en lo personal se inclinaba mucho más hacia el budismo, especialmente en su forma tibetana, el lamaísmo.

Incluso llegó a designar a un lama tibetano, el famoso Phagspa Lama, inventor de un nuevo alfabeto para el lenguaje mongol, como preceptor nacional o superior de todos los budistas del imperio. Budistas y musulmanes, nestorianos y católicos romanos gozaron de la misma favorable acogida; se eximió de impuestos a las iglesias y monasterios con tal de que, a cambio, impetrasen del Cielo la prosperidad del emperador.

Kublai también solía nombrar a extranjeros para los cargos mas elevados de su administración, tal vez a causa de una innata desconfianza en los chinos, pese a admirar profundamente su cultura.

Pero eliminó el sistema de exámenes para elegir a los servidores públicos sobre la base de sus conocimientos confucianistas; como consecuencia, los emperadores mongoles perdieron el apoyo de los intelectuales, en tanto que se relajaba el papel moderador que habían ejercido tradicionalmente los eruditos sobre las tendencias absolutistas.

La debilitación temporal de la clase erudita dio como resultado la aparición de nuevas clases cuyo desarrollo se había reprimido anteriormente, en especial la de los especuladores mercantiles; el hecho de que tales especuladores fueran casi todos extranjeros contribuyó a apartar al pueblo de la casa reinante.

Por añadidura, la población se hallaba dividida en cuatro clases con privilegios escalonados: las dos más altas se componían de mongoles y otros extranjeros; las dos más bajas, de chinos del norte y del sur respectivamente.

Así pues, y a pesar de la evidente prosperidad de China bajo el gobierno de Kublai, la semilla del descontento y la rebelión empezaba a germinar. Cuando murió en 1294 Kublai dejaba al imperio en la cumbre de su gloria y su poder. Había logrado unir a toda la China bajo un mismo gobierno por primera vez en más de trescientos años. La industria y el comercio florecían como jamás lo habían hecho.

Pero su obra descansaba fundamentalmente sobre la fuerza de su propia personalidad: sus sucesores no la poseyeron y por lo tanto les fue imposible mantener por mucho tiempo el gobierno de una minoría extraña.

Poco más de setenta años después de la muerte de Kublai, una rebelión patriótica y nacionalista china barrería del país a su dinastía, a los mongoles, a sus aliados extranjeros y a las comunidades cristianas.

Fuente Consultada:
La LLave del Saber Pasado, Presente del Hombre Tomo I Ediciones Cisplatina S.A.

marco polo

MARCO POLO: Estaba preso, en Génova, cuando dictó su libro de viajes. Sus compañeros de cárcel le creían todo. Cuando escuchaban las aventuras de Marco Polo, veintisiete años de viajes por los caminos de Oriente, todos los presos se escapaban y viajaban con él.

Tres años después, el prisionero veneciano publicó su libro. Publicó es un decir, porque la imprenta no existía en Europa. Circularon algunas copias, hechas a mano. Los pocos lectores que Marco Polo encontró no le creyeron ni una palabra.

Alucinaba el mercader: ¿así que las copas de vino se alzaban en el aire sin que nadie las tocara, y llegaban a los labios del gran Kan? ¿Así que había mercados donde un melón de Afganistán era el precio de una mujer? Los más piadosos dijeron que no estaba bien de la cabeza.

En el mar Caspio, camino del monte Ararat, este delirante había visto aceites que ardían, y había visto rocas que ardían en las montañas de China. Sonaba por lo menos ridículo eso de que los Chinos tenían dinero de papel, billetes sellados por el emperador mongol, y barcos donde navegaban más de mil personas.

Sólo Carcajadas merecían el unicornio de Sumatra y las arenas cantoras del desierto de Gobi, y eran simplemente inverosímiles esas telas que se burlaban del fuego en los poblados que Marco Polo había encontrado más allá de Takjinakán

Siglos después, se supo:

los aceites que ardían eran petróleo;
las piedras que ardían, carbón;
los chinos usaban papel moneda desde hacía quinientos años y sus buques, diez veces más grandes que los buques europeos, tenían huertas que daban verduras frescas a los marineros y les evitaban el escorbuto;
el unicornio era el rinoceronte;
el viento hacía sonar las cumbres de los médanos en el desierto;
y eran de amianto las telas resistentes al fuego.
En tiempos de Marco Polo, Europa no Conocía el petróleo, ni el Carbón, ni el papel moneda, ni los grandes buques, ni el rinoceronte, ni las altas dunas, ni el amianto.

Fuente Consultada: Espejos de Eduardo Galeano

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