Cuadrado Mágico de Durero Biografia Artista Aleman Resolver Solucion






Cuadrado Mágico de Durero
Biografía del Artista

La grandeza del arte de Durero en el campo de la pintura consiste en haber sabido conciliar los caracteres más genuinos del arte nórdico (hecho de contornos netos) con los descubrimientos de la nueva pintura renacentista italiana: armonía de las proporciones, color y búsqueda del equilibrio. Por ello, Durero puede ser considerado como el más caracterizado representante del Renacimiento alemán. Por lo que toca a los grabados, en los que puso de manifiesto lo mejor de su espíritu, su fama sólo fue superada por la de Rembrandt.

BIOGRAFÍA: Alberto Durero (Nuremberg Alemania 1471-1528) es el máximo exponente del arte del Renacimiento del norte de Europa.

 Técnicamente, los grabados de Durero son ejemplares por su detalle y precisión. Hijo de un orfebre, Durero se formó de muy joven como metalúrgico. Aplicó la misma meticulosidad a las exigencias de los métodos necesarios para el delicado trabajo de sus xilografías y grabados, en particular la de los  Cuatro Jinetes del Apocalipsis su serie (1498), y su caballero, la Muerte y el Diablo (1513). También fue un creador y un humanista.

Su formación también fue consecuencia de viajes y estudios en el extranjero. Se fue a Italia en 1494, y regresó de nuevo en 1505-6. El contacto con los pintores italianos reforzó profundamente en su arte, sobretodo influenciado por artistas venecianos, que eran conocidos por la riqueza de su paleta, Durero ha puesto mayor importancia en el color en sus pinturas. Su fiesta de las Guirnaldas Rose (1506), eliminó cualquier duda sobre la calidad y talento como artista.

Durero fue también un gran admirador de Leonardo da Vinci. Estaba intrigado por los estudios del maestro italiano de la figura humana, y después de 1506 aplicó y adaptó las proporciones de Leonardo a sus propias cálculos, y realizó grande dibujos artísticos. Más adelante, en la década de 1520,  escribió tratados teóricos para instruir a los artistas en perspectiva y proporción. (Ampliar esta biografía, mas abajo)

Cuadrados Mágicos: el mundo de los cuadrados mágicos es muy interesante y apasiona a todos los que tenemos cierta inclinación por lo números. Mas allá de una curiosidad matemática, se presenta también como un desafío para conseguir resolver esta especie de rompecabezas matemático, obligándonos a pensar y a la vez nos ayuda a desarrollar nuestra capacidad de razonamiento y abstracción. Muchos profesores y especialista lo recomiendan en las escuelas y hogares como ejercicios diarios para chicos y también para adultos, sobretodo aquellos que están en etapas mas sedentarias de sus vidas en donde las exigencias son menores.

Ahora bien, que es un Cuadrado Mágico?,….es una cuadrilla o cuadricula de forma cuadrada, y como tal está dividida en celda cuadradas menores, es decir es una grilla de n celdas verticales por n celdas horizontales, en donde a n se le llama Grado del Cuadrado. El cuadrado de aquí abajo tiene grado 4 porque posee 4 celdas verticales por 4 celdas horizontales. Hay que distribuir los primeros 16 números naturales de tal forma que sumen 34 en todas las direcciones. (puede encontrar una explicación en este sitio)


Cuadrado de 4 celdas verticales por 4 horizontales Posee 16 celdas en total, el grado es 4

Cuando la mentalidad científica se impuso en el mundo occidental, a partir del siglo XV y el Renacimiento, los cuadrados mágicos se convirtieron en objeto de estudio.

Alberto Durero (1471-1528) es considerado como más famoso artista de Alemania del Renacimiento. Era unos 20 años más joven que Leonardo da Vinci y alrededor de 1500 se interesó mucho en la relación entre las matemáticas y el arte.

Luca Pacioli, casi con toda seguridad influenció o ayudó a  Durero en estos estudios.

En 1514 creó el grabado en cobre llamado “Melancolía I”, que contenía su cuadrado mágico , el primer cuadrado mágico publicado en Europa. Vemos  la imagen de un ángel pensativo, junto al que dibujó un cuadrado mágico de 4×4 en el que horizontales, verticales y diagonales suman 34.

Siempre ha sido visto como un autorretrato del artista y la esencia del humanismo alemán. La figura alada ilustra al mismo tiempo los peligros y las satisfacciones de la actividad intelectual.

Es la imagen del espíritu creador del hombre a solas con sus pensamientos internos. La escalera apoyada en la construcción de lo que indica que se trata de terminar, sin resolver el problema de la geometría, el Cupido por encima de una rueda, el perro hidrófobo, la arena que cae del reloj de arena, y el equilibrio oscilante vacío … todo esto resume la desesperación a la melancolía

El Cuadrado Mágico de Durero, es el  más conocido y más enigmático, de constante  34 utilizado en un grabado titulado Melancolía I. (Museo Británico, Burton de 1989, Gellert et al. 1989). El grabado muestra una mezcla desordenada de los equipos científicos de la época, mientras que un intelectual se encuentra absorto en sus pensamientos. El cuadrado mágico de Durero está localizado en la esquina superior derecha del grabado. Los números 15 y 14 aparecen en el centro de la fila inferior, indicando la fecha del grabado de 1514.


Anuncio Publicitario


Aunque la composición y descripción científica de los cuadrados mágicos se atribuye a distintos matemáticos del siglo XVII (Frenicle de Bessy o Pascal, entre otros), lo cierto es que el primero que presentó un método para su construcción fue el monje agustino Michael Stifel (1487-1567).

Sin embargo el mundo musulmán ya conocía los secretos de los cuadrados mágicos desde muchos siglos antes, como es el caso de El-Bounni, a principios del siglo XIII, que ya había descrito cómo construir estos talismanes. En cualquier caso fue Stifel quien ofreció esta sabiduría antigua al mundo occidental.

Numerología Curiosa: El año del grabado se escribe como 15 a 14, en la línea inferior. Aún más, el número de la izquierda es 1, que es lo mismo que en un simple código masónico de los valores de [A = 1, B = 2, C = 3, D=4… Z = 26], y el número de la derecha de la fecha es igual a 4, la D de acuerdo al valor gemátrico. Ambos números son por lo tanto intercambiables con las letras A y D, que eran casi religiosamente utilizado como monograma de Albrecht Durero. (A=1 y D=4)

La suma de todos los números en el cuadrado mágico de Durero es de 136, el número que esconde tanto el maestro y el título de la obra maestra. Durero utilizado otro, el latín, variante de la ortografía de su nombre – DVRER ALBRECHT:
ALBRECHT DVRER = (1 +12+ 2+ 18+ 5+ 3+8 +20) + (4+ 22 +18 +5+ 18) = 136

Melancolía I es el título grabado, podía ser leído como Eins [en alemán, I = Una = Eins]:
Melencolia EINS = (13 +5 +12 +5+ 14+3 +15+ 12+ 9 +1) + (5 +9 + 14 +19) = 136

BIOGRAFÍA DE ALBERTO DURERO:

A la edad de veintitrés años. Alberto Durero (1471-1528) era, decididamente, un buen  mozo: tenía una cara de rasgos nobles, enmarcada por una hermosa cabellera rubia, que se desparramaba sobre sus hombros; un cuerpo esbelto y, a la vez, robusto, de atleta, y unas manos largas y afiladas, de gran señor. No obstante, a poco que se le conociera se descubría que su inteligencia y su talento eran lo suficientemente grandes como para relegar a segundo plano sus notables dotes físicas.

Alberto se había dedicado a la pintura desde los ocho años, rompiendo con las tradiciones de su familia, la cual había deseado hacer de él un orfebre. Tras pedir permiso a su padre, el joven abandonó Nuremberg, su ciudad natal, y viajó por Suiza y Alemania, para estudiar de cerca el arte de los grandes maestros de su patria. Colmar, Estrasburgo y Basilea fueron etapas importantes de este peregrinaje artístico.

Durero se convirtió en pintor consumado y formidable dibujante, de esos que tienen la facultad de encerrar, en unos trazos, la “vida” de los objetos; tampoco tenía secretos para él el arte nuevo de grabar. Se sentía lleno de vigor y entusiasmo, y habría querido viajar siempre, conocer personas interesantes y no descansar jamás. Pero cierto día recibió una carta de sus padres en la que le decían que ya era hora de volver a casa y casarse.

Para facilitarle las cosas, le habían buscado ya su futura mujer: una muchacha de la alta burguesía, no guapa, pero sí reposada, tranquila y llena de buen sentido.

Aquello, sin duda, era una ducha de agua fría para un joven entusiasta de la vida nómada e independiente; Alberto, sin embargo, aguantó el golpe sin trastabillar. Regresó, como un hijo respetuoso, a Nuremberg. contrajo matrimonio con la buena aunque un poco insignificante Inés, y se dispuso a llevar una vida ordenada y normal. Era el año 1494.

Su tranquilidad, sin embargo, duró poco. Bastaron -alguno? meses para que el joven pintor sintiera renacer en él la llamada de la vida errante. El centro de atracción era, esta vez, Italia, cuyos artistas se habían convertido en los maestros de toda Europa.

“CUÁNTO FRIÓ . . . DESPUÉS DE ESTE SOL”
En Italia había un nuevo mundo por descubrir: la luz cálida y dorada de los cuadros de los maestros venecianos, las armoniosas proporciones que los florentinos sabían dar a las figuras, la intensidad de los colores, capaz de “deshelar” el temperamento nórdico más retraído. . . Y Durero no podía permanecer indiferente a estos hallazgos. Sin embargo, los pintores italianos no le brindaron, por lo menos al principio, una acogida amistosa.

A excepción de Giovanni Bellini, que le dispensó, con generosidad, alabanzas y consejos, los otros lo trataron con cierto desdén, criticando los colores “fríos” de sus cuadros y los contornos demasiado secos y nerviosos de sus figuras. Pero diez años después, cuando Durero volvió a Italia, en 1505, las cosas habían cambiado.

El dux de Venecia lo visitó personalmente, los pintores ya no se atrevieron a ignorarlo, y hasta la Señoría de la Serenísima cursó una invitación al artista. rogándole que fijara su residencia en Venecia a cambio de una retribución anual nada despreciable.

Era una hermosa tentación: rodeado de aquella atmósfera cordial, la perspectiva de regresar a su patria no debió parecerle muy atractiva.

“Cuánto frío tendré, después de este sol —escribió en su diario, antes de partir—. Aquí soy un señor; en mi patria, un vulgar sablista…”

Pero no era verdad. Su patria le debía ya mucho: espléndidos grabados sacros, de intenso dramatismo, soberbios retratos, solemnes retablos. . . Sobre todo, era merecedor de! reconocimiento por haber puesto de manifiesto las cualidades más nobles del alma nórdica: estricta seriedad en el trabajo, firmeza de carácter y capacidad para meditar profundamente, hasta atormentarse, sobre los grandes problemas, como el de la fe.

EL ÚLTIMO VIAJE
Aún existe en Nuremberg, milagrosamente salvada de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, la casa que Durero adquirió en 1509, cuando a la fama había añadido el bienestar económico, Se trata de un palacete de seis pisos, con, techo de doble vertiente y fachada rosa, y cuyas silenciosas habitaciones contienen mil recuerdos. Allí se desarrolló, durante casi veinte años, la laboriosa e incansable actividad del artista; por allí desfilaron la mayor parte de los notables de Nuremberg, deseosos de ser retratados por el maestro.

El emperador Maximiliano de Habsburgo quiso consagrar definitivamente la gloria del artista, asignándole una renta fija de 100 florines. Al morir Maximiliano, en 1519, correspondía a su sucesor, Carlos V, dar el visto bueno para que la renta del caso se continuara pagando. Durero partió en busca del nuevo soberano, para solicitar de él la confirmación de su beneficio.

Tardó casi un año en dar con él, viéndose obligado a seguirlo por los Países Bajos, cuyas ciudades recorría, a la sazón, el monarca. Pero fue un viaje triunfal: Durero no sólo encontró una favorable acogida en la corte del emperador, sino que en todas partes recibió las más cálidas muestras de simpatía. El clima holandés, sin embargo, perjudicaba su salud. Al volver a Nuremberg, Durero llevaba en la sangre el germen de la malaria, enfermedad que puso fin a sus días el 6 de abril de 1528. Tenía sólo cincuenta y siete años.

Alberto Durero: Adoración de la Santa Trinidad
Alberto Durero: Adoración de la Santa Trinidad (1511) -Viena, Kunsthistorisches Museum – Esta pobladísima escena sagrada es un ejemplo magistral de composición. La cruz constituye el verdadero centro de gravedad del cuadro, hacia el que convergen todas las figuras. Éstas se hallan dispuestas según un orden perfectamente calculado, el tamaño de los mismos disminuyen a medida que se aproximan a la parte superior. La nítida y delicada poesía de los colores y el vigoroso e incisivo dibujo de los personajes confieren a la escena un notable atractivo

Los cuatro Apóstoles: Marcos y Pablo, Juan y  Pedro (1526) Estas figuras de apóstoles fueron la última gran obro pintado por Durero. La perspectiva elegida por el artista, que obliga a los espectadores a mirar de abajo arriba, subraya sus dimensiones, superiores a las humanas, y su aspecto grave y ciclópeo. A través de este “hallazgo”, resultado del estudio de las proporciones y perspectivas utilizadas por algunos pintores italianos, comer Andrés Mantegna, Durero pone de manifiesto la “estatura” moral de sus personajes, subrayada por la impresionante fe que los anima; una fe que, realmente, da la impresión de ser capaz de “mover montañas”, como dice la frase del Evangelio. Con este mensaje de profunda religiosidad se despidió Durero del mundo.





OTROS TEMAS EN ESTE SITIO



Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *