Deberes de los Padres e Hijos en la Familia Educación y Respeto



Deberes de los Padres e Hijos en la Familia
Amor, Educación, Respeto y Obediencia

Función de la familia: padres e hijos: Función primordial de la familia es la procreación y educación de los hijos, la vida en común y la ayuda mutua. Con el nacimiento de los hijos se cumple la finalidad principal del matrimonio. Pero esa finalidad no es completa por la sola transmisión de la vida, comprende también la formación del niño hasta su madurez: la educación.

El niño hace su aparición en el mundo en el seno de una familia, y en ella encuentra el ambiente adecuado para su desarrollo físico, intelectual y moral. La familia “es la fuente donde recibe la vida, la primera escuela donde aprende a pensar, el primer templo donde aprende a orar”. Con la vida en común y la ayuda mutua que deben prestarse sus miembros se integra la función familiar.

valores de una amilia

La familia es una pequeña sociedad jerárquica: hay en ella superiores e inferiores; autoridades y subditos. Aunque el esposo es el jefe natural de la familia, su autoridad se extiende tan solo a los intereses familiares y debe ejercerla con dulzura y amor.

La esposa comparte con el esposo el gobierno de la casa y la educación de los hijos, pero en lo referente a sus bienes personales, religión y política, la esposa queda siempre indepen diente.

Los hijos integran la sociedad familiar. Hasta el momento de su emancipación  dependen de sus padres. El derecho que los padres tienen sobre sus hijos menores se denomina “patria potestad”.

La familia es una institución natural porque la exige la misni:i naturaleza del hombre. Aparece desde un principio en todas las épocas y en todos los pueblos. La misma naturaleza establece las relaciones entre los mieni bros de la familia, de manera que muchas leyes civiles no han hecho más que inspirarse en ellas y darles carácter legal; p. ej., el derecho de los padres de criar y educar a sus hijos, el de corregirlos, etc.

El amor recíproco entre padres e hijos y hermanos entre si forma el encanto del hogar y deja recuerdos indelebles en el corazón humano.

Deberes Recíprocos: Comprenden los deberes de los cónyuges entre sí; de los pa dres para con sus hijos; de los hijos hacia sus padres y de los hermanos entre sí.

En virtud del contrato matrimonial los esposos se deben, re cíprocamente, respeto, fidelidad y mutua asistencia.

Los padres deben a sus hijos, amor, educación y cuidados corporales.

a) Amor: Debe ser eficaz y ordenado; sin excesos ni defectos. Pecan por exceso los padres que miman a sus hijos y los con sienten, no corrigiendo sus faltas y vicios; por defecto, tratán dolos con demasiado rigor y dureza; no cuidando de apartar los de los peligros.

b) Educación: La educación consiste en el desarrollo armó nico de la persona en sus aspectos físico, intelectual y moral La educación es el complemento de la generación. Es un deber y, al mismo tiempo, un derecho natural, exclusivo e inalienable de los padres. Esa educación podrán darla por sí mismos o por medio de personas competentes, maestros y profesores, que son, entonces sus mandatarios.

Fuera del caso de grave negligencia e indignidad de la familia, nadie puede prescindir de la voluntad de los padres en esta misión educativa que les es propia. Cuando la familia para la educación de sus hijos pide, o acepta, la colaboración del Estado no renuncia a sus derechos, que son inalienables.

La misión educativa del Estado es completiva y supletoria; completa lo que la familia comenzó y no puede llevar a cabo; suple la deficiencia de la familia pero no la sustituye. Todo monopolio escolar es antidemocrático. Aunque los padres deben procurar a sus hijos un estado de vida y profesión convenientes, no pueden imponer ni forzarles su voluntad cuando eligen estado de vida y profesión que son en sí honestas.

c) Cuidados corporales: Abarcan dos aspectos: La vida y el sustento. Tienen obligación los padres de velar por la vida de sus hijos. Deben proporcionarles alimento, vestidos, habitación y lo necesario para su bienestar corporal.



Los deberes de los hijos hacia sus padres pueden compendiarse en: amor, respeto y obediencia.

a) Amor: Deben tenerlo internamente y demostrarlo externamente con obras, dándoles muestras de cariño y socorriéndolos en sus necesidades como a sus principales bienhechores.

b) Respeto: Deben manifestarlo en las actitudes, en las palabras y en las obras, tratándoles siempre con gran reverencia. El ser padres es el título más honroso que pueden ostentar para hacerse acreedores a la veneración de los hijos. Particularmente en las enfermedades y durante la ancianidad, los padres deben ser rodeados de sumo respeto y máximo cariño.

c) Obediencia: La obediencia a todas sus órdenes y buenos consejos debe ser pronta, generosa, alegre y llena de confianza.

No hay en el mundo personas a quienes se deba estimar más y tenerles más confianza que a los propios padres. El deber de la obediencia desaparece con la mayoría de edad (22 años) o al contraer matrimonio. Con mucho acierto los padres van preparando a sus hijos para esa emancipación concediéndoles a medida que crecen en edad una mayor libertad para que se habitúen a gobernarse solos.

La emancipación no significa que la voluntad de los padres no merezca siempre máxima consideración y que los buenos hijos no deban hacer cuanto puedan para contentarlos. S: la obligación de la obediencia desaparece al llegar a la mayoría de edad no sufre mengua alguna la obligación del respeto.
Se deben especial cariño, respeto, mutuo buen ejemplo y ayuda en caso de hallarse en necesidad.

Fuente Consultada
Educación Democrática Ciclo 1º – Mario Alexander – Ediciones “Civismo”





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