Vida de las Ardillas Características y Costumbres



LAS ARDILLAS: ESPECIES Y CARACTERÍSTICAS

La familia de las ardillas, conocida con el nombre de esciúridos, pertenece, junto con los castores, los puerco espines, los cávidos (pacas, agutíes, cuises), los carpinchos, y las ratas y ratones, al orden de los roedores, que es el más numeroso grupo de los mamíferos (6.700 especies).

Dichos animales se caracterizan por tener en cada mandíbula dos incisivos delanteros, que crecen de continuo. Estos dientes están provistos de un filo cortante parecido al de un cincel. Los esciúridos constituyen una gran familia, cuyos miembros se encuentran repartidos por casi todo el mundo.

Su anatomía y sus costumbres varían mucho, pero pueden dividirse en dos grupos distintos: las ardillas arborícolas y las terrícolas. La cola peluda y gruesa se presenta en todos los miembros de la familia, pero está mucho más desarrollada en las especies arborícolas.

Algunas de las terrícolas tienen pocas analogías externas con las arborícolas, y los «perros de las praderas» y las vizcachas americanas y las marmotas de América no serían identificados por nadie como parientes de las ardillas. La mayoría de las especies terrícolas pasan el invierno en un estado de inactividad, llamado hibernación. Las ardillas arborícolas, a pesar de que pueden dormir durante algunos días, no  hibernan.

ARDILLAS ARBORÍCOLAS
Las ardillas arborícolas típicas están ampliamente distribuidas por América, África y Eurasia. Su principal característica es la larga y peluda cola a que hace alusión el nombre del género, Sciurus, («el que se hace sombra con la cola»), que luego ha servido para denominar a toda la familia (Schiridae). Hay más de doscientas especies conocidas de ardillas arborícolas, pero si se prescinde de diferencias de tamaño, coloración y pequeños detalles de pelaje, son todas muy parecidas. Incluso sus costumbres son similares.

A pesar de vivir principalmente en los árboles, no se encuentran desvalidas en el suelo, ni siquiera en las regiones templadas y frías donde la cubierta vegetal de las capas bajas del bosque es menos densa. Las nueces, los frutos, los brotes jóvenes y los insectos forman su alimentación básica.

Utilizan las patas delanteras como si fueran manos, para llevarse el alimento a la boca, mientras se sientan sobre las traseras. Las ardillas hacen sus nidos en los árboles,, de forma muy parecida a como los hacen los pájaros, sirviéndose para ello de ramas. A pesar de que las ardillas arborícolas no pasan por una verdadera hibernación, en las regiones tropicales desérticas que tienen una estación seca suelen estivar, es decir, pasan inactivas la parte más calurosa del año.

COSTUMBRES
Las ardillas arborícolas tienen tal uniformidad en su modo de vida, que basta la descripción de las costumbres de la
ardilla europea para poder conocer las de todo el grupo. La ardilla roja, común en Europa (Sciurus vulgaris), presenta muchas variedades geográficas, que se diferencian, fundamentalmente, en el tamaño y en el color del pelo, que en algunas especies cambia según las estaciones   del  año.

Ardilla Roja: (Sciurus vulgaris)

Prefiere los bosques grandes que no sean demasiado m’imedos, y en la época en que los frutales cultivados maduran, suele acudir a los huertos y jardines que no están muy distantes, aunque tenga que atravesar espacios descubiertos. Tiene preferencia por los pinares, pues en ellos encuentran gran abundancia de alimento (piñones).

A veces, se establece temporalmente en nidos abandonados por los cuervos o aves de rapiña, pero el que utiliza para criar lo construye siempre por sí misma. Su construcción es típica, y está rematada por una bóveda ligeramente cónica, parecida a la de los nidos de la urraca.



El nido posee dos entradas, una principal, con la parte inferior orientada al Este, y otra más pequeña, junto al tronco, que le sirve de salida de emergencia en caso de ser sorprendida. El interior está tapizado con musgo, y el exterior, formado por medio de ramas entrelazadas.

La bóveda de la parte superior es lo suficientemente compacta como para que no la pueda atravesar la lluvia. A veces, utiliza los nidos de los grajos como base para la construcción del suyo, porque aquéllos tienen una plataforma formada de barro entremezclado con ramas.

Para trepar a los árboles, se afirma al tronco con las cuatro patas, sujetándose con las uñas a la corteza. En realidad, su modo de trepar es discontinuo, haciéndolo a saltos, pero estos impulsos se suceden con tal rapidez, que el efecto que produce es el de ir deslizándose tronco arriba.

Cuando ha llegado a la copa, se dirige al extremo de una rama, desde donde puede saltar a la copa de otro árbol próximo, franqueando una distancia de unos 4 ó 5 metros; pero siempre, como es lógico, perdiendo altura. En estos saltos, la cola desempeña un papel importante, pues las que por cualquier tipo de accidente la han perdido, sólo son capaces de saltar la mitad.

Algunas ardillas, como la voladora de Estados Unidos y México (Glaucomys) y la polatuca europea (Sciuropterus), efectúan verdaderos planeos. Su dieta varía según la estación, y los frutos, bayas, brotes, setas e insectos, se suceden conforme a cada una. Pero el recurso principal de la ardilla son los piñones. A veces, destroza los nidos ajenos y se alimenta de las crías, y se la ha visto apoderarse de pájaros adultos.

Ardilla Voladora

Cuando el alimento es abundante, hace provisiones para el invierno, sirviéndose de hendiduras y cavidades de los árboles, en los que establece verdaderos graneros. También entierra frutos y semillas en hoyos que cava en el suelo, contribuyendo, al olvidarse luego de ellos, a la repoblación forestal.

En invierno, sólo abandona el nido los días soleados y cálidos. Se ha observado que existe una marcada correlación entre el número de latidos de su corazón y la temperatura durante la época de invierno, pero nunca llega a ser un fenómeno tan señalado como en otros animales hibernantes. Las que habitan en los límites norte de su distribución, por ejemplo en Siberia, llegan a quedar aletargadas durante bastantes días.

En las regiones templadas la ardilla suele tener dos períodos de cría, y quizá tres en los límites de su distribución meridional; mientras que en las zonas frías no se reproduce más que una vez al año. En Europa Central, el apareamiento tiene lugar en marzo, aunque las ardillas jóvenes suelen presentar la época de celo algo después.

A veces, se reúnen 10 o más machos alrededor de una hembra, luchando furiosamente entre sí hasta que gana uno y se va con ella. Cuatro semanas después, pare la hembra de 3 a 7 crías, tras haber dispuesto convenientemente el nido. La segunda generación, en junio, es menos numerosa, y cuando los individuos son ya lo suficientemente fuertes para seguir a la madre, se suelen reunir con los del parto anterior, formándose una manada que puede sumar hasta 14 miembros, que corren y retozan en un mismo lugar del bosque.

El principal enemigo de la ardilla es la marta, que la persigue con gran tenacidad, hasta dejarla agotada. Aquélla procura evitarla, trepando velozmente a un árbol y dejándose caer luego desde las ramas altas al suelo, con las patas extendidas mientras describe una parábola, aterrizando sin causarse ningún daño. La marta no puede seguirla en este ejercicio acrobático, pero suele apoderarse de ella a fuerza de insistencia.



OTRAS   ESPECIES   DE  ARDILLAS ARBORÍCOLAS
La ardilla gris (Sciurus carolinensis), oriunda de América, fue introducida en Europa en el siglo pasado, y se ha extendido de modo rápido. Y aunque indudablemente hace la guerra a las ardillas rojas, no hay razones para pensar que ello sea la causa de la reducción del número de estas últimas.

Las ardillas rojas son demasiado abundantes, y a veces resultan una plaga en algunas regiones forestales debiéndose, en realidad, la disminución de esta especie, más a la destrucción de los bosques que a su competencia con la ardilla gris, que soporta espacios más abiertos y despejados.

Las ardillas orientales, que son originarias del sudeste de Asia, son parecidas a las ardillas europeas en la forma, pero sus colores son mucho más brillantes. No construyen nido alguno, ni pasan por un período de estivación. El gigante de las ardillas es el Sciurus maximus, que tiene el tamaño de un gato doméstico, vive en la India, y sus costumbres son muy semejantes a las de la ardilla europea.

La ardilla enana sólo mide 12 cm. de largo, de los cuales 6 cm. corresponden a la cola, siendo, por tanto, más pequeña que un ratón. Se encuentra en las montañas de Borneo y Sumatra, en compañía de otras especies enanas también.

Algunas variedades de ardillas asiáticas tienen anchas prolongaciones de la piel, que van desde las extremidades anteriores a las posteriores. Por medio de estas expansiones y  de la  cola  aplastada, pueden planear al pasar de unos árboles a otros, por lo que han recibido el nombre de ardillas voladoras. Su actividad la desarrollan, principalmente, de noche, a la busca de nueces e insectos.

ARDILLAS TERRÍCOLAS
Estos animales difieren en tamaño y coloración, tanto como en costumbres, de las ardillas arborícolas o verdareras ardillas. Excepto unos pocos roedores de esta clase que se encuentran en África, las ardillas terrícolas se hallan confinadas en el hemisferio norte. Se extienden desde el círculo polar ártico, hasta el borde meridional de la zona templada. Varían mucho entre sí en cuanto a forma y tamaño y naturalmente también en cuanto a costumbres.

Los animales de mayor tamaño son las marmotas europeas (Arctomys marmota) y las americanas («woodchuck») (Marmota monax). Viven en agujeros en la tierra o entre rocas. Las patas y la cola son relativamente cortas comparadas con el cuerpo. Aparentemente, los perros de las praderas (Cynomyssp) son más semejantes a las ratas que a las ardillas. Viven en madrigueras y son animales altamente sociales.

Marmota (Marmota monax)

Estas madrigueras, a veces se encuentran a miles en las grandes praderas de los Estados Unidos, y pueden constituir plagas importantes en la época de la madurez de los cultivos. Una parte de su alimentación la constituye la hierba y otros tipos de vegetación, pero también consumen insectos y semillas.

Los gophers (geomys) son un tipo de roedores cavadores americanos que se parecen más a las ardillas que los perros de las praderas. Hay especies semejantes en las regiones esteparias de Asia. Hay varios grupos, pero la mayoría de las especies coinciden en tener el pelaje moteado o rayado. Como la mayoría de otros tipos que habitan bajo tierra, viven en madrigueras y se alimentan de plantas, insectos, gusanos, etcétera.

Roedor: gophers

Los chipmunks (tamias y eutamias) son intermedios entre los gophers y las verdaderas ardillas arborícolas. Construyen madrigueras, pero están más adaptados a vivir en las zonas donde hay árboles, encontrándose más a menudo en los bosques que en las llanuras abiertas. La cola es larga y peluda, y se parece mucho a la típica de las ardillas.



Con frecuencia, tienen la piel cubierta de rayas, que les da una apariencia muy graciosa. Al igual que las verdaderas ardillas, los chipmunks pasan mucho tiempo almacenando comida, ya que su hibernación no es total, sino que se despiertan a intervalos para alimentarse con las provisiones de su almacén, si pueden recordar dónde están,   pues   lo   olvidan fácilmente.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N°82 Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología – La Ardillas y Sus Parientes –

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