El Caballero Medieval Historia de los Caballeros en la Edad Media






El Caballero Medieval: Historia de los Caballeros en la Edad Media

La época medieval fue dominada por el sistema feudal y el papel de los caballeros medievales fue muy destacado, tanto que cuando pensamos en la época medieval el primer pensamiento a menudo que nos llega es el de los caballeros medievales y sus damas. El deber de un caballero medieval era aprender a luchar , a manejar las armas, para poder así servir a su señor feudal de acuerdo con el Código de la Caballería. La edad media fue una época muy violenta en la historia europea.

ORIGEN: Cuando los normandos (vikingos), dirigido por Guillermo el Conquistador invaden Inglaterra (900) , se necesitaban muchos y preparados hombres para proteger las tierras. Inicialmente, los hombres jóvenes hacían juramentos de fidelidad para proporcionar su servicio militar para proteger a un señor o noble.

Con el tiempo estos hombres de servicio guerrero comenzaron a acumular riquezas y adquirieron su propia tierra lo que les permitió pagar los suministros necesarios para llevar a cabo campañas militares y mantener sus propios hombres ejércitos. En poco tiempo, los caballeros eran una clase de nobleza a todos a sí mismos.

En la práctica de armas se incluyen las habilidades en el manejo de las espada con ambas manos, del hacha, la maza, daga ylanza. De un caballero se esperaba que sea un guardia del castillo y en apoyo de su señor feudal en las guerras.

El caballero medieval fue uno de los tres tipos de hombres de guerra durante la Edad Media: caballeros, soldados de infantería, y arqueros. El caballero medieval era el equivalente del tanque moderno. Estaba cubierto de varias capas de blindaje, y era muy difícil enfrentarlo, y menos aun de a pie o de parado. Generalmente eran de una familia de buena posición económica, pues era sumamente caro conseguir las armaduras y el caballo ideal para la batalla. El caballo de batalla podría costar el equivalente hoy de un automóvil.

El Caballero Medieval

El caballero era un guerrero a caballo de la Europa medieval que servía al rey o a otro señor feudal como contrapartida habitual por la tenencia de una parcela de tierra, aunque también por dinero o como tropa mercenaria. El caballero era por lo general un hombre de noble cuna que, habiendo servido como paje y escudero, era luego ceremonialmente ascendido por sus superiores al rango de caballero. Durante la ceremonia el aspirante solía prestar juramento de ser valiente, leal y cortés, así como proteger a los indefensos.

Convertirse en un caballero era parte del acuerdo feudal. A cambio de su servicio militar, el caballero recibía un feudo. En la Baja Edad Media, muchos caballeros prospectivo comenzó a pagar “dinero de protección” a su señor para que no tendría que servir en el ejército del rey.

El dinero se utilizó para crear un ejército profesional que fue pagado y apoyado por el rey. Estos caballeros solían pelear más por el saqueo de los salarios del ejército. Cuando capturaron a una ciudad, se les permitió a saquear, robar los bienes y objetos de valor.

Convertirse en un Caballero: No había muchas formas en que una persona podía convertirse en un caballero, o era hijo de otro caballero, hijo de una familia aristocrática o bien había tenido una acto de valentía y honor en el campo de batalla, pero normalmente eran hijo de un un caballero o de noble que desde niño, de unos ocho años de edad, era enviado para que sea preparado en arte de guerrear.

Pasaba mucho tiempo fortalecimiento su cuerpo, practicando lucha libre y montando a caballo. Aprendía a luchar con una lanza y una espada. Practicaba golpeando sobre una bolsa pesada con forma humana colgada de una cuerda.

Por otro lado también recibía instrucción intelectual, a leer , escribir, lenguas como latín y francés, a bailar, cantar y a comportarse en la corte frente a un rey.

A los 15 años podría convertirse en escudero al servicio de un caballero. Sus deberes incluían vestir al caballero en la mañana, servir las comidas al caballero, cuidar el caballo, y también la limpieza de la armadura y sus armas. Acompañaba al caballero a todos los torneos y ayudaba a su señor en el campo de batalla.

Un escudero también se preparaba para aprender a manejar la espada y la lanza mientras transportaba veinte kilos de armadura y montado en un caballo. A los veinte años, si se lo consideraba digno, el escudero podía convertirse en un caballero, mediante una ceremonia. La noche antes de la ceremonia, el escudero vestía una túnica blanca y roja. Debía ayunar y orar toda la noche para la purificación de su alma. El capellán le daba la bendición a su la espada que se la colocaba en el altar de la iglesia.

Antes del amanecer, tomaba un baño para mostrar que él era puro, y se vestía con sus mejores ropas. Cuando amanecía, el sacerdote escuchaba la confesión de la joven, un rito contrición católica. Luego el escudero podía desayunar. La ceremonia se hacia al aire libre en frente de la familia, amigos, y la nobleza. El escudero se arrodillaba delante del Señor, y era ligeramente golpeado en cada hombro con su espada y se proclamaba un caballero, seguía luego una gran fiesta siguió con música y baile.

El Caballero Medieval


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Una de las habilidades más importantes de un caballero era su capacidad de combate montado en un caballo. Esta habilidad sobre un caballo le tomó muchos años de educación y además lograr los recursos necesarios como caballos, armas y armaduras. La carga en conjunto de estos caballeros montados con armas y armaduras metálicas eran muy efectivas para romper en los combates las líneas defensivas de soldados a parados.


El código de la caballería: Se comprometían a defender a los mas débiles, ser cortés con todas las mujeres, ser leal a su rey, y servir a Dios en todo momento. De los caballeros se esperaba humildad ante los demás, especialmente frente a sus superiores. Se esperaba también que no “hablara demasiado”.

En otras palabras, no se gloríe o tenga actitudes soberbias. El código de la caballería exigía que un caballero tenga misericordia de un enemigo vencido. Sin embargo, el hecho mismo de que los caballeros se formaron como hombres de guerra, muchas veces no se cumplía este código.

Este código de caballería no se extendía a los campesinos. Por “débil” se interpreta generalmente como “las mujeres nobles y los niños“. Eran a menudo brutal con la gente común. A veces puede incluso violaban a mujeres jóvenes, campesinas sin temor a represalias, porque todos ellos formaban parte de la clase alta. 

E1 ideal caballeresco se atenía a normas y estas llevaron a que se formularan distintos decálogos que las resumían. El famoso historiador francés Leén Gautier, sobre la base de fuentes medievales, reprodujo uno en su libro La caballería, publicado en 1895, que podría considerarse una síntesis de los conocidos.

Los caballeros también poseían mandamientos inquebrantables:

Creer en todo lo que la iglesia enseñe y observar todos sus mandamientos.
Proteger a la iglesia.
Tendrás respeto por sus debilidades, las defenderás.
Amaras el país en que naciste
No retrocederás ante el enemigo
Harás a los infieles una guerra sin cuarteles.
Cumplirás tus deberes feudales si no contradice la ley de Dios.
No mentiras y serás fiel a tu palabra.
Serás generoso.
Mantendrás el bien frente a la injusticia y el mal.

A pesar de que procedían de familias ricas, muchos caballeros no eran primogénitos de sus familias y por lo tanto ellos no reciben una herencia. Así que se olvidaban de su formación y se transformaban en sanguinarios mercenarios. Saqueaban pueblos o ciudades que capturaban, y a menudo profanaban y destruían iglesias y otros bienes.

Armaduras y armas: Un caballero estaba armado y,…. hasta los dientes. Tenían tanta armaduras y armas que dependía de la ayuda de su escudero para mantener su armadura y armas limpias y en buenas condiciones de trabajo. Al principio, la armadura estaba hecha de anillos de metal pequeño llamado cota de malla.

Un caballero llevaba una camisa de lino y un par de pantalones, así como los cojines de lana gruesa de metal debajo de la túnica de anillos. Un traje de cota de malla podía tener más de 200.000 anillos. Sin embargo, la cota de malla era pesada, incómoda, y difícil para mantener con el paso del tiempo.

Los caballeros estaban cubiertos con placas de metal, mediante armaduras muy costosas. Las placas le cubrían el pecho, espalda, brazos y piernas. Un cubo como el casco protegia la cabeza y tenía una visera de metal con bisagras para cubrir su rostro. La armaduras eran calientes, incómodas y pesada de llevar. Una armadura pesaba entre veinte y veinticinco kilogramos.

Algunos caballeros itambien protegían a sus caballos con una armadura. Usaban un escudo al frente para mantenerse mas la batalla. Los escudos eran de madera o de metal o de ambos, y adornaban sus escudos con el emblema o escudo de la familia y el lema de la familia.

Su principal arma fue la espada, que llegaba a pesar unos quince kilogramo. Se usaba en su lado izquierdo, sujeta a la cintura. A veces un cuchillo se usaba en el lado derecho del caballero. Una larga lanza se utilizaba en las justas, también hachas de metal, martillos de guerra, pesadas mazas de hierro, para derrotar al enemigo.

Cuando el caballero no estaba peleando o guerreaba, mantenían y practicaban sus habilidades compitiendo en torneos y otras competiciones.

Esta cultura caballeresca medieval prevaleció durante centenares de años en Europa, y es la cultura de la armadura blindada asociada en las películas que solemos ver seguido. Con el tiempo se inventa el arco largo, consiguiendo una excelente combinación de precisión y potencia.

El arco largo inglés, es el refinamiento de una antigua tecnología galesa, y se convirtió en el último grito de la moda en armamentos durante el siglo catorce. Preciso y potente en manos de un arquero experimentado, el arco largo fue una razón adicional para que los caballeros usaran sólidas armaduras metálicas.

El arco largo era poderoso, pero tanto su precisión como su alcance eran limitados. El modelo inglés podía causar daño a una distancia de 225 metros y se recargaba rápidamente. No obstante, sólo un arquero experimentado podía manejarlo a cabalidad, de modo que Inglaterra exigía a los pequeños propietarios de tierras que se enrolaban como soldados, de ser necesario, como en la antigua Grecia y en Roma, un entrenamiento para adquirir buena puntería.

En la batalla de Crécy, librada en 1346 durante la guerra de los cien años entre Inglaterra y Francia, los arqueros ingleses provistos de arcos largos derribaron las filas francesas una tras otra. Francia perdió ese día más de 1.500 caballeros y 10.000 soldados de infantería. Inglaterra perdió menos de 200 hombres en total, entre ellos solamente dos caballeros.

De esta manera, la realidad y el futuro de los caballeros medievales tenía sus días contados…

PARA SABER MAS…

El ocio del caballero está ocupados por la guerra. Todos tienen el mismo armamento: un caballo de combate, una larga lanza, una daga corta. Para protegerse, un yelmo de metal y una cota de malla, de la nuca a las rodillas, la loriga.

La batalla no es más que una serie de furiosas cargas de caballería, sin estrategia, en las que los caballeros se enfrentan en duelo. Un caballero derribado de la silla por la lanza de su adversario, embutido en su armadura, se encuentra a merced de éste, el cual lo remata de un golpe de «gracia», a menos que prefiera hacerlo prisionero, exigiendo de él un fuerte rescate.

Para muchos, la guerra viene a ser, de esta forma, un medio de aumentar su fortuna. Las ocasiones de guerrear son múltiples: ultrajes, rivalidades de los señores, pero, sobre todo, puesto que los caballeros se libran de toda justicia coercitiva, la interminable guerra privada en que la víctima (con su linaje, es decir, toda su familia, solidaria de cada uno de sus actos, y sus vasallos) trata de hacer justicia por sí misma.

La palabra «guerra», designa primeramente ese género de conflictos armados, porque la vindicación es el más corriente de tales conflictos. A pesar de la paz de Dios que trata de imponer la Iglesia, a pesar de la multiplicación de los juramentos mutuos, el estado de guerra es permanente.

Los caballeros tiene en común la afición por los ejercicios violentos, por la hazaña individual, y el desprecio hacia el estudio y el trabajo. Por eso, en tiempos de paz se dedican a la caza mayor, muy peligrosa, o a los torneos, enfrentamiento en un terreno libre de dos tropas de jinetes, con cargas alternas, persecuciones, rescates y muerte; réplicas demasiado fieles de la guerra, por lo cual la Iglesia los prohibe a finales del siglo XII.

Partiendo de estas actividades, los caballeros elaboran una moral de disciplina libremente consentida, de lealtad, de honor y de generosidad, que es un potente factor de unidad para su clase, y les separa completamente de los campesinos. El amor y la mujer no entran para nada en esta moral ideal. La esposa del caballero comparte sus costumbres; apasionada de la caza, violenta, pega a sus sirvientes por la menor falta.

Su esposo la aprecia por su capacidad física y su vigor. Pero ella no puede llevar armas, por eso está excluida del orden feudal. Eterna menor, primero bajo la completa dependencia del padre, después de la de su esposo, la mujer es una especie de criatura inferior, y la Iglesia discute si tiene alma o no.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IV La Gran Aventura del Hombre





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