Que Significa Democratización de la Educación Concepto



Concepto:¿Que Significa Democratización de la Educación?

LA EDUCACIÓN PUBLICA SEGUN SARMIENTO

La igualdad de derechos acordada a todos los hombres, aun en los países que se rigen por sistemas tutelares, es en las repúblicas  un hecho que sirve de base a la organización social, cualesquiera que sean las modificaciones que sufra accidentalmente por los antecedentes nacionales u otras causas. De este principio imprescriptible hoy nace la obligación de todo gobierno de proveer de educación a las generaciones venideras, ya que no puede compeler a todos los individuos de la presente a recibir la preparación intelectual que supone el ejercicio de los derechos que le están atribuidos.

La condición social de los hombres depende muchas veces de circunstancias ajenas a la voluntad. Un padre pobre no puede ser responsable de la educación de sus hijos; pero la sociedad en masa tiene interés vital en asegurarse de que todos los individuos que han de venir con el tiempo a formar la nación, hayan, por la educación recibida en su infancia, preparádose suficientemente para desempeñar las mnciones sociales a que serán llamados.

El poder, la riqueza y la fuerza de una nación dependen de la capacidad industrial., moral e intelectual de los individuos que la componen; y la educación pública no debe tener otro fin que el aumentar estas fuerzas de producción, de acción y de dirección, aumentando cada vez más el número de individuos que las posean.

La dignidad del Estado, la gloria de una nación no pueden ya cifrarse, pues, sino en la dignidad de condición de sus subditos; y esta dignidad no puede obtenerse sino elevando el carácter moral, desarrollando la inteligencia y predisponiéndola a la acción ordenada y legítima de todas las facultades del hombre.

Domingo Faustino Sarmiento: “Educación Popular”.

Se entiende por democratización de la educación a el conjunto de esfuerzos realizados por la sociedad con el fin de permitir a cada persona cualquiera que sea su medio y condición social, obtener el máximo provecho de los medios de instrucción correspondiente a sus aptitudes. Facilitar el acceso a todos los ciudadanos que deseen alcanzar una formación pertinente, relevante y de calidad, en cualquiera de los niveles educativos.

Nucleamientos estudiantiles y democracia: La democratización de la enseñanza no puede cumplirse sino dentro de una realidad política que tienda a democratizar la sociedad misma.

A ese efecto, la reestructuración de las instituciones y la renovación de los contenidos y de los métodos de enseñanza, deben permitir la apertura hacia un número creciente en la matrícula de los establecimientos de todos los niveles. Pero además del crecimiento cuantitativo que implican las nuevas incorporaciones a la matrícula, se puede observar un avance cualitativo, que significa el destierro de técnicas autoritarias, con la finalidad de una actualización de la escuela, en función de los avances que la sociedad misma ha logrado.

Sin embargo, ello ha de ir acompañado por un estricto sentido de la responsabilidad en el alumnado, que permita sustituir las relaciones de autoridad, por una auténtica voluntad de cooperación y respeto generalizado por la libertad individual.



Si esos presupuestos se cumplen, pueden hacerse efectivas formas de participación estudiantil, teniendo en cuenta, por supuesto, la gradualidad que esa innovación exige, dada la enorme responsabilidad que implica. Paulatinamente, se han de flexibilizar las relaciones de autoridad predominantes en los sistemas educativos tradicionales, así como la rigidez con que algunos docentes suelen desempeñar su función.

Para poder progresar en este aspecto, se requiere que los institutos salgan de su aislamiento en relación con la vida de la comunidad y permitan un mayor interés general por el buen funcionamiento de las unidades escolares.

En este sentido, es interesante mencionar el documento presentado por los estudiantes en la “Tribuna de los jóvenes”, organizada por ia UNESCO en Ginebra, en setiembre de 1971, que decía: ” La democratización de la educación no es solamente más educación para más gente, sino también más gente en la gestión de la educación. La educación tradicional no se adapta a las necesidades de un número creciente de personas. Hay que volver a crearla. Que la democratización de la educación comience por un acto verdaderamente democrático: la participación del mayor número posible de personas en la recreación de la educación “.

Los países que han creado sistemas participativos en el nivel medio de enseñanza, son aún pocos. Existe un avance notable en este aspecto, en los países escandinavos, donde funcionan centros experimentales, con elevado grado de participación democrática de los estudiantes y de los docentes.

En Dinamarca existen consejos de alumnos con competencia en todos los asuntos de la escuela, pero con carácter sólo consultivo, cuando se trata de problemas qué hacen a la administración o dirección del establecimiento.

En Suecia, los representantes de los consejos de curso forman el consejo de alumnos de la escuela, que se ocupan esencialmente de las actividades de los alumnos fuera de las horas de clase. Además, pueden ocuparse de problemas relacionados con el “bienestar de la comunidad escolar, la cooperación entre los distintos grupos que trabajan en la escuela y el reglamento de la misma”.

En Francia, según la reforma impuesta por vía legislativa, en 1968 y 1969, los institutos se gobiernan mediante un Consejo de clase, el Consejo de administración y la Comisión permanente. El primero, que se ocupa de la situación escolar de cada alumno, está integrado por un docente designado por el Director, el asesor de educación, el médico, la asistente social, el consejero de orientación, dos representantes de los padres y dos de los alumnos elegidos por sus compañeros.

El Consejo de administración también incluye en su formación representantes estudiantiles equivalentes a un sexto de sus miembros. Pero la aplicación de sus decisiones dependen de su aprobación por las autoridades de educación.

La Comisión permanente, integrada por 14 miembros, incluye en su seno a dos alumnos. Actúa como consejo de disciplina y en todo asunto que le someta el consejo.

Sin embargo, se observa en estos países que los alumnos que dedican parte de su tiempo a esa actividad constituyen un grupo restringido, que a veces no logra mantener contacto con el alumnado restante, que suele revelar desinterés por la participación. Así surge de encuestas efectuadas entre los estudiantes de Francia, que además concluye en que es también reducido el núcleo de estudiantes secundarios que militan en los partidos políticos.



En Argentina, los ensayos de participación de los alumnos de la enseñanza media son escasos.

En el año 1973, se permitió la organización de Centros de estudiantes, mediante la Resolución No. 19 del Ministerio de Educación que dejó sin efecto la llamada “Resolución De la Torre” de 1936, que impedía su formación. Se impartieron entonces diversas instrucciones para reglamentar su funcionamiento y se crearon las llamadas “Mesas de Trabajo”, con el “objeto de proyectar normas a las que deberán ajustar su acción las Agrupaciones estudiantiles”.

Sin embargo, el mismo gobierno, con fecha 15 de enero de 1975, dictó la Resolución N° 41, con la firma del Ministro de Educación, Dr. Osear Ivanissevich, suspendiendo la autorización para la formación de nuevos centros de estudiantes en los establecimientos de nivel medio, así como toda actividad de los ya existentes.

Es evidente que los objetivos tenidos en cuenta para su creación, no se cumplieron en la medida de lo previsto, y que los excesos producidos con motivo de su funcionamiento llevaron al gobierno al convencimiento de la necesidad de suspender su actividad.

Actualmente, con el advenimiento del gobierno democrático surgido de las elecciones del 30 de octubre de 1983, se ha reabierto la polémica suscitada en torno del problema de la participación estudiantil y de su derecho, de peticionar a las autoridades.

En cumplimiento de su programa, el gobierno nacional auspició nuevamente la creación de asociaciones estudiantiles.

Por Decreto N° 898 del 23 de marzo de 1984, firmado por el Presidente, Dr. Raúl Alfonsín, se derogó el artículo 173 del Reglamento General y “toda norma reglamentaria que se oponga a la creación o al funcionamiento de asociaciones estudiantiles de nivel medio”, y se sustituyó el artículo 174 del mismo Reglamento por el siguiente:

“Los Rectores o Directores autorizarán el funcionamiento de asociaciones de estudiantes, con el fin de procurar la formación integral de los alumnos y su participación cívico-democrática, y posibilitar en el marco jurídico y disciplinario propio de la escuela media, actividades curriculares y extracurriculares de carácter cultural, social o deportivo, que permitan el ejercicio de la solidaridad, la convivencia, el respeto mutuo y el accionar gradual protagónico y responsable para el mejoramiento de las instituciones. Dichas asociaciones funcionarán bajo la atención y responsabilidad directa de los Rectores o Directores”.

Simultáneamente, por Resolución de la Subsecretaría de Conducción Educativa se dictó la Resolución N° 3 del 13 de marzo de 1984, por la que se resuelve “propiciar la acción de Asociaciones Estudiantiles en los establecimientos de nivel medio” y se aprueban documentos que las reglamentan, que figuran como Anexos I y II, y que reproducimos como lecturas complementarias al final de esta Unidad.

Anteriormente, con fecha 8 de marzo de 1984, por Resolución 539 el Ministro de Educación y Justicia, Dr. Carlos Aleonada Aramburú, derogó la mencionada Resolución N° 41 del 15 de enero de 1975, según la cual el Ministro Ivanissevich suspendió el funcionamiento de los Centros,

Esta etapa de democratización ofrece a los jóvenes estudiantes una nueva oportunidad para su participación dentro de los carriles del Estado de Derecho y del régimen constitucional de que gozan. Es de esperar que la nueva experiencia, que se encara como proyecto pedagógico, de los frutos que sus inspiradores esperan y que los jóvenes demuestren a través de ella su madurez y capacidad para llevarla a cabo con eficiencia y elevación de miras.

Fuente Consultada:
Educación Cívica 1ºAño Delfino-Gonzalez-Tejerina – Editorial Plus Ultra – Tema Tratado: La Escuela

Ver: Los Jardines de Infante de Froebel

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