Historia de la Iglesia de San Telmo



HISTORIA DE LA IGLESIA DE SAN TELMO EN BUENOS AIRES

La iglesia de Nuestra Señora de Belén, más conocida por San Pedro González Telmo, está en la calle Humberto 1340, entre las de Balcarce y Defensa. En el primer tercio del siglo XVIII en el barrio llamado del Alto de San Pedro —hoy conocido por San Telmo— toda la asistencia espiritual de los vecinos estaba atendida desde la iglesia de la Concepción, por pertenecer dicho barrio a la jurisdicción de esa parroquia. Dado que el paraje quedaba muy retirado del centro de la ciudad y que esta primera fundación no llenaba las necesidades del culto, los jesuítas decidieron  levantar un templo formal.

Según referencias del canónigo Manuel J. Sanguinetti, el 25 de octubre de 1734 se presentó al Cabildo de Buenos Aires el padre Francisco Collado, procurador de la Compañía de Jesús, pidiendo merced de dos cuadras de tierra para edificar en ellas una iglesia.

Iglesia de San Telmo

Ese mismo año llegó de España don Ignacio Bustillo Zevallos, trayendo una copia de la milagrosa imagen de Nuestra Señora de Belén, venerada en el Hospital de Antón Martín, de Madrid. Era propósito de él, si Dios se servía darle un feliz viaje a nuestro puerto, levantar de su propio caudal una iglesia, para lo cual se presentó al Cabildo solicitando favor de tres cuadras de tierra «. . .a donde se a de fundar una. Iglesia e Casas para los padres relixiosos de la Compañía de Jesús. . .»

En conocimiento de su deseo los jesuítas le sugirieron se asociara a ellos en el templo que tenían proyectado erigir en el barrio alto, y no fundar uno nuevo. De acuerdo con esto el piadoso caballero y su esposa hicieron donación de alhajas y plata sellada por valor de 17.834 pesos, lo cual sumado a otras donaciones y obtenidas las licencias del obispo permitieron comenzar las obras.

La construcción del templo, como la residencia levantada al costado, estuvo a cargo del arquitecto hermano Blanqui y según planos que él mismo había compuesto, debiéndose los adornos y trabajos de carpintería y ebanistería al hermano José Schmidt. También  participó el  maestro Antonio  Masella.

En 1736 se interrumpieron las obras del templo y se iniciaron las de la Residencia, cuyos cimientos fueron  levantados sobre el  lado de  la calle  Defensa.

Años más tarde don Melchor García Tagle dispuso en su testamento donar gran parte de sus bienes para la fundación de una casa destinada a ejercicios espirituales de los hombres, la que fue hecha junto a San Telmo. En la actualidad este edificio forma parte de la Cárcel Correccional de Mujeres, cuya Capilla sirvió de oratorio privado a los jesuitas de la Residencia.

Los padres, debido a su tesón y a las donaciones recibidas, lograron durante treinta y dos años edificar casi toda la manzana y enriquecer el templo. En su interior conservaban notables obras de arte, joyas, altares, etc., que cuando el rey los expulsó, en 1767, fueron llevados a otros templos y lugares.



Poco después la Junta de Temporalidades tuvo a su cargo la conservación de la Residencia, cuya iglesia estaba aún por concluirse, faltándole cerrar la media naranja, causa por la cual sólo estaba librada al público la nave del Evangelio, más conocida por  San  José.

Desde 1770 las naves que no estaban terminadas, el refectorio y aposentos del Colegio sirvieron para guardar pertrechos de guerra y como cuartel del cuerpo de Dragones.

En 1795 los padres betlemitas se hicieron cargo del templo de Nuestra Señora de Belén, trasladando allí el antiguo Hospital de San Martín, que estaba en México y Defensa. En la actual sacristía se conservan la mesa de mármol utilizada para las operaciones quirúrgicas y un hermoso reloj de pie donado por el coronel Denis Pack en agradecimiento a la solicitud de los religiosos betlemitas con los heridos ingleses.

Entre las muchas tradiciones de San Telmo está la de que al costado de la actual sacristía,  en  los  terrenos  sobre  las  calles  Balcarce  y  San  Juan,    el    ingeniero Ángel Monasterio tenía instalada la fundición donde hizo el primer obús que defendió la ciudad cuando las invasiones inglesas,  utilizando   para ello una de las campanas de la Iglesia.

Nuestra Señora de Belén, también como Iglesia de la Residencia, fue erigida el 31 de mayo de 1806 en parroquia y se le dio por titular a San Pedro González Telmo, santo dominico y patrono de los navegantes.

A través de los años la iglesia ha sufrido varias reformas; la última consistió e la modificación de su frente, dándosele el aspecto cargadamente barroco que hoy pr senta, obra del arquitecto Pelayo Sainz.

Fue  declarada   Monumento   Histórico   por  Decreto   N9   120.412  del  21   de   mayo   de 1942.

Fuente Consultada:
Los Monumentos y Lugares Históricos de Argentina Carlos Vigil -Edit. Atlántida-
(Atención: Puede que el nombre de algunas calles de la Capital Federal hayan sido modificados)

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