Origen Unión Civica de la Juventud Alem y Mitre Gobierno de Celman



PRESIDENCIA DE MIGUEL JUÁREZ CELMAN (1886-1890)

Origen Unión Civica Juventud Alem y Mitre Crisis 1890 Juarez CelmanEl presidente Juárez Celman asumió el mando el 12 de octubre de 1886. Con él, el ambiente político del país no varió por el contrario, se acentuó el personalismo y la adhesión al nuevo gobernante. Este para imponerse continuo utilizando la presión oficial y las intervenciones a las provincias (Tucumán. Córdoba y Mendoza).

Se convirtió en el jefe del PAN (Partido Autonomista Nacional) , con lo que a las facultades de la Constitución sumó las de caudillo.

Esta particular situación fue popularmente llamada unicato y provocó el distanciamiento político entre Roca, Pellegrini y el presidente, al no poder los primeros controlar el PAN, pues Juárez Celman pretendió ejercer por sí el poder, sin aceptar la preponderancia de otros en sus filas:

LA CRISIS ECONÓMICA: El país continuó su expansión económica con importantes inversiones de capital foráneo. La confianza en el futuro del país se refleja en los empréstitos contratados con capitales extranjeros, la creación de bancos, el crecimiento del crédito interno, la multiplicación de grandes obras públicas, la extensión constante de las vías férreas.

En 1889 existían 134 sociedades anónimas que giraban con un capital de más de 500 millones de pesos. La Bolsa de Comercio era el centro de una febril actividad: se realizaban transacciones por más de 1.500 millones de pesos por mes. La mayor parte de las mismas se hacían sobre tierras. Se especulaba con los terrenos baldíos, sumamente baratos, y con la probabilidad de aumentar cuatro veces su precio.

La lectura predilecta del público eran los avisos de remates de tierras que ocupaban páginas enteras de los periódicos. La especulación y las fáciles ganancias crearon una nueva moral: lo importante era obtener riquezas y no cómo lograrlas. Por eso se hicieron negociados con las concesiones que se otorgaban, y se difundieron el lujo, el juego y la ostentación.

Pero la naturaleza de los productos fabricados, la falta de mercados exteriores y la baja de precios producida por la crisis europea. fueron algunas de las causas del colapso económico que se produjo.

LAS CAUSAS DE LA CRISIS: Entre los factores financieros determinantes, cabe mencionar: la insuficiente producción del país; el tipo de empréstitos contratados con intereses a plazos fijos; la excesiva emisión de billetes sin el respaldo oro que establecía la ley; la falta de un sistema impositivo orgánico, en especial en la recaudación; los elevados gastos del presupuesto oficial; el acelerado proceso inflacionario consiguiente.

Ante la situación imperante, los bancos redujeron los créditos, y en la Bolsa de Comercio cundió el pánico ante las consecuencias de la especulación. El alza del precio del oro se hizo incontenible: en 1889 se cotizaba a 147 pesos papel, los cien pesos oro; en abril de 1890 el precio pasó en tres días de 278 a 310 pesos. Se acusó al gobierno de corrupción económica , de lanzar emisiones clandestinas.

Uno de los resultados de este proceso fue la inflación que modificó los precios internos de la economía argentina (cada vez eran necesarios más pesos para comprar la misma cantidad de unidades de un producto). Esta inflación resultaba beneficiosa para los sectores de la población vinculados con el negocio de la exportación, particularmente los terratenientes exportadores —qué recibían oro como pago por sus exportaciones— y también los colonos, comerciantes y transportistas. Pero perjudicaba a los sectores que dependían de ingresos fijos, como los empleados en las empresas y comercios privados y en la administración pública, y los obreros, cuyos salarios no crecían con la misma rapidez que la desvalorización del peso.

Entre 1887 y 1889, en Buenos Aires y Rosario tuvo lugar el primer movimiento huelguístico de importancia en el país, protagonizado por obreros ferroviarios —luego sé extendió entre zapateros, albañiles y carpinteros—, que exigían cobrar su salario en oro. Ante estas manifestaciones de descontento social, la Oposición política ganó confianza e inició una revolución con el objetivo de derrocar al gobierno.

A medida que la crisis avanzaba, la oposición se hizo sentir cada vez con más fuerza. El 1º de septiembre de 1889 se realizó un mitin en el Jardín Florida, en la ciudad de Buenos Aires, y se fundó la Unión Cívica de la Juventud, liderada por Francisco Barroetaveña. Unas semanas mas tarde, este grupo se convirtió en la Unión Cívica, en la cual se destacó el nuevo líder de la oposición: Leandro N. Alem, junto con figuras más tradicionales como Bartolomé Mitre.

Origen Unión Civica Juventud Alem y Mitre Crisis 1890 Juarez CelmanSE  ORGANIZA LA OPOSICIÓN Y NACE LA UNIÓN CÍVICA DE LA JUVENTUD:  La corrupción política, la imposibilidad de llegar al poder por medios legales y la crisis económica antedicha, organizó a los distintos sectores de la oposición , unidos todos por el rechazo a Juarez Celman.

El 1º de setiembre de 1889 —en el mitin celebrado en el Jardín Florida con la presencia de 15000 personas quedó constituida le Unión Cívica de la Juventud. El mitin fue organizado por Leandro N. Alem (imagen der.)  y otros viejos y jóvenes políticos. Bartolomé Mitre y otros dirigentes mandaron su adhesión. 

En esa reunión contra el gobierno de Juárez Celman convergieron los obreros, empleados y artesanos empobrecidos por la desvalorización de sus ingresos reales, 105 productores agropecuarios perjudicados por la baja de los precios de las exportaciones, los comerciantes arruinados por la paralización de los negocios, los especuladores y bolsistas en bancarrota, los católicos descontentos por las leyes laicas, la clase media oprimida por una política que le cerraba el acceso al poder y a la riqueza, y los inversores europeos.

Al terminar la reunión, un comisario le transmitió a Alem la adhesión de una logia de 33 militares, dispuestos a combatir por “el respeto de la voluntad popular”. El 13 de abril de 1890, en el mitin del Frontón Buenos Aires, la Unión Cívica de la Juventud se transformó en la Unión Cívica.



Nunca se dio en Argentina una coalición política de la amplitud de la Unión Cívica. Tampoco una que  representara tanto factores reales de poder. Era sin embargo , frágil y circunstancial, pues se la subordinaba al único objetivo de derrocar a presidente.”

Ese mismo año de 1890, la Unión Cívica, dirigida por Leandro Alem y Bartolomé Mitre encabezó el 26 de julio la llamada Revolución del Parque o Revolución del 90, un sangriento levantamiento armado que causó la caída del presidente Juárez Celman y su reemplazo por el vicepresidente Carlos Pellegrini.

La Unión Cívica se constituyó de forma orgánica en todo el país y por vez primera en la historia política argentina proclamó una fórmula presidencial por medio de una convención partidaria.

La nueva oposición política: la Unión Cívica Radical:  Desde 1890, la Unión Cívica había aparecido como una organización política de un nuevo tipo que produjo un cambio en el modo de hacer política. Sus dirigentes, aun cuando formaban parte de la clase gobernante, impugnaron la legitimidad del régimen sostenido por la exclusión y el fraude electoral.

La revolución del 90 no logró cambiar los fundamentos del sistema de gobierno oligárquico: sólo había desplazado a un sector de la oligarquía que fue reemplazado por otro.

Para lo próximos comicios de debía elegir la fórmula presidencial y en enero de 1891 la Unión Cívica convocó a una Convención Nacional en Rosario. En dicha convención se eligió candidatos a Bartolomé Mitre y a Bernardo de Irigoyen que se  encontraba de viaje en Europa por unos meses. De inmediato Mitre recibió la visita de Roca, con quien acordó el cambio de Bernardo de Irigoyen por el autonomista José Evaristo Uriburu en el segundo término de la fórmula presidencial.

Este entendimiento, este “acuerdo” de Mitre, con el PAN, representante de la oligarquía gobernante, significaba lisa y llanamente la entrega del movimiento revolucionario al régimen a cambio de la Presidencia para Mitre.

Frente a esta situación, y en ocasión de la sucesión presidencial de 1892, la Unión Cívica se fragmentó en dos líneas opuestas. La Unión Cívica Nacional conducida por Bartolomé Mitre y la Unión Cívica Radical liderada por Leandro N. Alem. La Unión Cívica Nacional propuso el acuerdo con el gobierno y en los años siguientes sus dirigentes y partidarios integraron los gabinetes y ocuparon cargos legislativos y en la administración del Estado.

La Unión Cívica Radical, en cambio, se orientó hacia la intransigencia. Sus dirigentes negaron legitimidad al acuerdo y a los comicios que lo legalizaban y decidieron mantenerse en la resistencia. Sostenían que “No derrocamos al gobierno para separar hombres y sustituirlos en el mando; lo derrocamos para devolverlo al pueblo a fin de que el pueblo lo reconstituya sobre la base de la voluntad nacional”

Durante los años siguientes, en el interior de la UCR se debatieron dos tendencias: la abstencionista —no participar en las elecciones— y la concurrencista —participar en las elecciones. Entre 1891 y 1894, la UCR participó en las elecciones y obtuvo algunas victorias. Pero, al mismo tiempo, los cívicos radicales que sostenían la impugnación revolucionaria comenzaron a extender su influencia a algunas provincias.

En 1893, se sucedieron movimientos revolucionarios en Córdoba, San Luis, Santa Fe, Tucumán y en La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires. Los enfrentamientos entre dos radicales de las dos tendencias continuaron hasta que después de 1904, Hipólito Yrigoyen asumió como jefe de la UCR e impuso la línea de la abstención y la impugnación revolucionaria.

Fuente Consultada: Rodolfo Puiggrós, historiador argentino contemporáneo, Los partidos políticos del 90.





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