Biografia de Roberto Payro Vida y Obra del Escritor



Biografia de Roberto Payro-Escritor Argentino

Es el más importante de los escritores realistas de fines del siglo XIX y principios del XX en la Argentina.

Vida. Nació en Mercedes, provincia de Buenos Aires (1867) y a los siete años vino a residir en Lomas de Zamora, en las afueras de la capital federal. Se inició, joven aún, en las letras, con algunas poesías, ensayos y una primera novela.

Se trasladó más tarde a Bahía Blanca y con una herencia recibida, fundó el diario La Tribuna, de tendencia progresista y liberal (1888), a instancia de un escritor amigo suyo.

Regresó a Buenos Aires (1890) y se inició como redactor en el diario La Nación, lo que le permitió realizar algunos viajes por el interior del país y el extranjero en misiones periodísticas.

Biografia de Roberto Payro
Fue el más importante narrador realista de novelas costumbristas criollas, como lo demuestra en El casamiento de Laucha (1906), Pago Chico (1908) y Las divertidas aventuras del nieto de Juan Moreira (1910).

Como consecuencia de estos viajes, publicó La Australia argentina y En tierras de Inti.

Pero la verdadera iniciación de su talento narrativo se revela en El falso inca (1905), novelita corta de estilo picaresco al modo tradicional español, en que narra las amenas peripecias de Pedro Chamijo, aventurero de la época colonial que se hace pasar por descendiente de los incas peruanos con la complicidad de una mestiza que habla quichua, simula ser el inventor de un original cañón de madera y promueve una rebelión entre los diaguitas. En esta última empresa, encuentra el fin de su vida.

Por esos años da a conocer lo mejor de sus obras realistas. El casamiento de Laucha (1906), también dentro del género picaresco, Pago Chico (1908), sátira de las costumbres criollas y las Divertidas aventuras del nieto de Juan Moreira (1910).

Se embarcó luego con su familia rumbo a Europa (1907) como corresponsal del mencionado diario, y una vez allí fue a residir en Bélgica (1909), donde lo sorprendió la primera guerra mundial (1914-1918).

Se dedicó en su retiro al estudio de la historia colonial americana, con el propósito de escribir novelas sobre dicha época, y tuvo dificultades con las tropas alemanas.

Regresó más tarde a Buenos Aires (1922), publicó El capitán Vergara (1925), crónica romancesca de la conquista del Río de la Plata, y luego El Mar Dulce (1927), crónica novelada sobre el descubrimiento del Río de la Plata por Juan Díaz de Solís.



Murió a los 61 años de edad (1928).

Las novelas históricas. Aunque fue la obra de sus últimos años, y la que más esfuerzo de documentación le requirió, no fue lo mejor de su producción.

Durante su residencia en Bélgica, surgió en su espíritu la idea de romancear gran parte de la historia argentina, y se dedicó entonces con intensidad a la lectura de los libros documentales de la época, cronistas, viajeros e historiadores: Ulrico Schmidl, Alvar Núñez Cabeza de Vaca, Ruy Díaz de Guzmán, Cieza de León, y otros.

Ya había tenido un éxito inicial con EL falso inca que aunque de tema histórico, era en realidad una sobrosa novelita picaresca.

La otra novela histórica de éxito fue El Mar Dulce (1927), en la cual narra la organización de la expedición de Juan Díaz de Solís por encargo del rey Fernando el Católico de España, el secreto de los preparativos, la envidia y oposición de los oficiales reales, la partida y llegada al Río de la Plata, y el desembarco en que es asesinado por los indios.

Si bien se trata de un asunto muy conocido por la historia, y por consiguiente sin posibilidades de despertar suspenso, se salva de las dificultades de este género por el elegante estilo con que está escrita, la valiosa reconstrucción de la época, y la amenidad del relato.

En El capitán Vergara (1925) narra las rivalidades y luchas entre Irala —llamado el capitán Vergara— que ha venido en conquista a la región del Plata y Paraguay, y Alvar Núñez Cabeza de Vaca, adelantado nombrado por el rey.

La obra es muy extensa, morosa en su desarrollo y detallada en sus peripecias. Sin embargo, leída con gusto por lo histórico, revela el interesante mundo de intrigas, riesgos, sufrimientos, negociaciones con los indígenas, combates, enfermedades, lujuria y religiosidad, en que actuaron algunos de los héroes de la Conquista.

Escribió otras obras más, e incluso prometió una —Paquillo— que no alcanzó a escribir.

Las novelas realistas criollas. El verdadero talento de Payró sobresale en las novelas costumbristas criollas, donde desenvuelve con hábil y comunicativa burla, la vida del país hacia fines de siglo.



Dentro de este género, tres son sus obras mejores: El casamiento de Laucha (1906), Pago Chico (1908) y Divertidas aventuras del nieto de Juan Moreira (1910).

En la primera de ellas refiere las aventuras de Laucha un muchacho campesino poco ganoso de trabajar, que se casa con una viuda italiana, doña Carolina, para vivir de sus ahorros y las ganancias de su almacén.

Al cabo de un tiempo, agotado el patrimonio de la viuda, Laucha la abandona, pues en realidad no se ha casado con ella, sino que la ha estafado con un simulado casamiento, de acuerdo con un sacerdote prevaricador.

Ésta es una obrita ligera, amena y picaresca, que algunos consideran como la verdadera obra maestra de Payró (John A. Crow).

La segunda, Pago Chico, es una novela de más aliento, más cómica y profunda.

Narra por extenso la vida minúscula de un pueblecito de campo, Pago Chico, que reproduce simbólicamente el estado de la sociedad semicivilizada de aquellos años. La moraleja de la obra es un símbolo del pasado: «Pago Chico, infierno grande».

En efecto, todas las peripecias de la obra muestran lo difícil que es vivir y progresar en un ambiente donde las pasiones, la mala política, las envidias y la escasa cultura, son el ambiente normal y cotidiano.

Desfilan por las páginas del libro toda la galería de personajes del pasado: el comisario Barraba, el periodista Viera, el intendente Domingo Luna, el caudillo opositor don Ignacio, el escribano Ferreiro, el farmacéutico Silvestre, el concejal Bermúdez, el diputado Cisneros y otros más, con sus esposas, que giran en torno a la política y sus réditos. También son notables las descripciones de las costumbres y los lugares típicos.

«Divertidas aventuras del nieto de Juan Moreira». Es una obra
de intención más profunda. No se trata sólo aquí de describir las costumbres poli ticas, sino de mostrar con ironía y repudio las maniobras cíe un inescrupuloso político de la época.

Mauricio Gómez Herrera es el personaje central del libro. Nacido en el pueblos de Los Sunchos, desde pequeño muestra su carácter fuerte y ambicioso. Holgazán, poco estudioso, no demuestra ningún interés en aprender, pero su ma’ire le enseña a leer y escribir.



Es llevado luego a la Capital Federal para iniciar sus estudios secundarios, pero escapa de allí y retorna n su pueblo natal.

Comienza entonces un romance con una vecina suya, amor que favorece el padre de la niña, creyendo ver en el futuro casamiento una oiBHión para mejorar su situación económica y social.

El joven ingresa luego en un periódico lugareño, La época, al lado del periodista Miguel de la Espada.

Se inicia con algunos sueltos, y a poco se convierte en un escritor político cotizado en el pueblo, por sus ataques hirientes al partido opositor.

Comienza así su carrera de vertiginoso ascenso político, que no cede ante ningún obstáculo ni escrúpulo moral: engaña a su novia, ron quien tiene un hijo ilegitimo; frecuenta amistades importantes; enamora a una joven de posición adinerada; se convierte en diputado y luego en jete de policía, contrae matrimonio con la heredera de un millonario v realiza con su apoyo pingües negocios.

En medio de los triunfos políticos, es criticado en sueltos periodísticos por un joven, que resulta ser su hijo ilegítimo. Cuando recibe una carta de xa madre del periodista, su antigua novia provinciana, la destruye con desprecio, para no dejarse llevar por sentimentalismos.

Las obras de Payró fueron muy populares en su tiempo y aun hoy en día gozan del favor del público.

Fue un crítico burlón de la Argentina en transición, pero tolerante, comprensivo y honrado.

Dominó muy bien el habla popular, lo cual se refleja en los parlamentos de sus personajes.

Su visión de la Argentina no fue, sin embargo, pesimista, pues deja detrás de su sonrisa, un hálito de esperanza.

«Fue el más dotado narrador de todos ellos, y tenía mucho que decir», ha apuntado la crítica extranjera (Jeferson R. Spell).

Escribió también teatro y relatos cortos de gran valor.

OBRAS Y EDICIONES: Pago Chico. Buenos Aires, Losada. 1939. Divertidas aventuras del nieto de Juan Morelra. Buenos Aires, Losada, 1939. El Mar Dulce. Buenos Aires, Losada. 1939. El casamiento de Laucha. Chamijo. El falso inca. Buenos Aires, Losada, 1939.

LECTURAS COMPLEMENTARIAS Y ESTUDIOS: Raúl Larra. Payrfi. el nove-lista de la democracia’. Buenos Aires, Quetzal, 195-2. Enrique Anderaon Imbert, Tras novelas da Payró con picaros en tres miras. Tucumán, Facultad de Filosofía y Letras, 194-2.

Fuente Consultada: Literatura Española, Hispanoamericana y Argentina de Carlos Alberto Loprete Editorial Plus Ultra – El Modernismo-Roberto J. Payró

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